Victoria de Miguel Cabral y gran lucha por el resto del podio, completado por Víctor Ramírez y Arón Batista

En la categoría 3 se impuso el car-cross de Carlos Quintero y en regularidad sport Martín y Yusiley González.

La Subida Villa de Moya cumplió ayer con su objetivo de animar el campeonato de montaña con nuevos nombres en las plazas altas de la clasificación, la incorporación de los car-cross al asfalto y una buena organización en este importante trazado de 7 km.

Esta cita es la segunda del certamen y lo que no cambió fue el nombre del ganador de la categoría 1 o turismos, Miguel Angel Cabral con el Mitsubishi Lancer Evo V, que sumaba una nueva victoria que le consolida en el liderato, aunque en esta ocasión sin oposición.

Pero a pesar del dominio, Cabral no estaba contento de su actuación al no cuajar un tiempazo como se esperaba y después al no poder mejorar su discreto crono en la segunda manga oficial. Se quedaba con las ganas por culpa de una rotura de un tubo de la gasolina en el Lancer, del que se percataba el propio piloto antes de arrancar en la última subida. Su mejor crono fue de 4.05,116, un segundo peor que el realizado en la manga de entrenamiento.

Pero la superioridad manifiesta del vencedor propició en cambio un baile de ocupantes del podio provisional. Rayco de la Fe con el M3 se colocaba segundo después de la primera manga oficial, seguido del Mitsubishi Colt de Arón Batista, mientras Heinz Walter era cuarto con su nuevo Porsche 992 y Víctor Ramírez quinto con el veterano pero fortalecido “soplillo” R-5 GT Turbo.

Pero en la segunda manga el podio dio un importante giro, Walter salía de esta zona y mientras Arón Batista continuaba tercero, Víctor Ramírez daba la sorpresa y se metía segundo detrás de Cabral, bajando al cuarto lugar Rayco de la Fe, constituyendo un podio novedoso en una subida de montaña.

Ya en la quinta posición se metía Miguel Gutiérrez, que ganaba la clase 3 con el Renault Clio.

La clase 2 sería para Ehedey Cruz con otro Clio, la 7 para Felipe González, la 5 para Samuel Moreno, la 4 para Antonio Medina, la 6 para Aday Moreno y la 1 para Heinz Walter.

Mención especial para Rayco de la Fe, que además del cuarto puesto final se llevaba el Trofeo Manolín Suárez como primer piloto de Moya y lideró también a los escuderos del CD. Azuatil, además del trofeo a la clase 8.

El Trofeo de Promoción de la FALP sería para Pedro Perdomo con BMW 325, seguido de Juan Betancort Jr con Opel Corsa.

En Moya se dieron cita la Copa BMW Power y la Lubricantes Yacco, que tuvieron como mejores clasificados a Pedro Perdomo y Toni Medina, en el caso de la marca alemana, mientras los vencedores en los tres apartados del otro trofeo, Pedro Perdomo repitiendo en la CS1, Arón Batista en la CS2 y Aday Moreno en la CS3.

En la categoría 3, solamente dos pilotos que se estrenaban con los car-cross de asfalto, ganando Carlos Quintero con La Base SX01 y un crono de 4.35,185, solo dos décimas mejor que el de Juan José Armas con otra montura similar.

REGULARIDAD SPORT CAR HOME SERVICE

En el apartado de regularidad sport del Campeonato Car Home Services de Montaña de Las Palmas, el triunfo se lo llevó Martín González-Yuleisy González (Ford Fiesta XR2), con 39,9 puntos, seguido de Javier Marrero y María Isabel García (VW Golf GTI), con 47,6 puntos. El podio lo completó el equipo de Adriel Pérez-Ayoze Pérez (Toyota Starlet), con 60,5 puntos.

En las otras modalidades, los mejores en regularidad intermedia fueron Pedro Díaz y Roberto Mendoza con el MINI y Gregorio Fontanilla-Chema Emperador con el Suzuki en regularidad. 

La prueba en general estuvo marcada por las bajas que hubo desde las verificaciones y hoy en la carrera, entre ellas la de Gustavo Bolaños por rotura del embrague. Pero la subida se pudo desarrollar sin incidencias graves, salidas de carretera sin consecuencias y lo peor el conato de incendio del Citroen C3 de Raúl Quesada en la primera manga, otro de los retirados.

El coche cero tuvo una especial atención al tratarse del Skoda Fabia R5 de Julián Falcón, con un copiloto especial, el propio alcalde de la Villa de Moya, Raúl Afonso, que vivió desde dentro la subida de montaña de su municipio. Fontanales acogió un año más la entrega de trofeos final, con una nueva ubicación en la entrada de la iglesia de San Bartolomé, con asistencia del propio alcalde, sus concejales Gilberto Sosa y Santiago Santana, el presidente de la FALP Dani Ponce y los miembros del CD. Azuatil como organizadores.