Salud, buenos deseos, y un objetivo común en el horizonte. El primer equipo del Gran Canaria visitó este jueves la Basílica de Nuestra Señora del Pino para realizar la tradicional ofrenda floral a la Virgen del Pino. Un acto que cada año lleva a jugadores y cuerpo técnico a peregrinar hasta este maravilloso enclave isleño.
La expedición grancanaria fue recibida en la Plaza del Pino por el alcalde de Teror, José Agustín Arencibia García, y por el párroco de la Basílica del Pino, Jorge Martín de la Coba. Ambos se dirigieron con buenas palabras y deseos a los miembros de la entidad amarilla, que escucharon con atención sus palabras bajo la atenta mirada de la imagen de la Virgen del Pino. También tomó la palabra Francesc Solana en representación del club, agradeciendo la cálida bienvenida tanto al municipio como a los integrantes de la parroquia terorense.

El grancanario Christian Díaz atendió a los medios de comunicación antes de la realización de la visita, y de la tradicional foto de familia. «Lo más importante es salud para todo el mundo», explicó Díaz en cuantos sus deseos. «Estamos contentos y orgullosos de estar aquí», comentó, añadiendo que «yo recuerdo venir todos los domingos con la familia, y poder hacer la ofrenda a la Virgen del Pino vistiendo de amarillo es un momento muy especial».
El equipo, en su día de descanso, tomó la carretera para esta tradicional cita de la agenda veraniega del club. Este domingo, el ‘Granca’ afronta el último amistoso de pretemporada en su visita al Askatuak Gipuzkoa Basket. Luego, será el momento de la verdad: sábado 26, a las 19:00 horas, primera jornada liguera con la visita al Arena del Alimerka Oviedo Basket.