El Hiopos Lleida supera a La Laguna Tenerife (87-94)

Una mala segunda parte y un gran Hiopos Lleida privaron este sábado a La Laguna Tenerife de estrenar su casillero de victorias en el 2026 (87-94). El equipo aurinegro no acabó de abrir una brecha amplia cuando tuvo la ocasión de hacerlo y sufrió luego tras el descanso ante un rival que aprovechó la coyuntura para imponer su mejor versión.

Las defensas zonales planteadas por los visitantes en el segundo acto se le atascaron a una escuadra, la canarista, que puso empeño pero no tomó las mejores decisiones en la recta final, lo que hizo que su esfuerzo fuera en balde y el triunfo acabara decantándose de forma justa a favor del conjunto ilerdense.

El choque nació con los anfitriones fallones desde el triple (0/5 de inicio), pero cargando bien el rebote ofensivo y fajándose bien atrás. El buen hacer en la pintura de Gio Shermadini contrarrestaba las acciones de Automane Diagne y el encuentro crecía parejo (9-9), hasta que varias acciones de mérito consecutivas de Wes Van Beck permitían a los tinerfeños coger las riendas del electrónico (17-13).

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La irrupción de la segunda unidad canarista (31 puntos al descanso), con un Marce inmenso en la dirección (nueve asistencias entre los dos primeros cuartos), fortalecía la confianza de los locales, junto a los primeros aciertos desde más allá del arco (dos de Tim Abromaitis y otro del propio brasileño).

Reaccionó entonces el Lleida con un parcial de 0-8 (31-27), pero el pertinente tiempo muerto de Txus, el control del rebote y el paso al frente de todo el bloque en defensa, incluidos un par de tapones y un robo de un Gio omnipresente (12+5 al intermedio) permitían a los aurinegros estirar de nuevo su renta para irse diez arriba a la pausa (49-39).

Tras el paso vestuarios, el partido se tornó cuesta arriba para los laguneros. Un 0-9 al poco de la reanudación (52-49) supuso ya un aviso serio del Hiopos Lleida, que fue sumando argumentos a la causa al tiempo que ponía remedio a la fluidez con la que Marce había jugado antes del descanso. Las defensas y ajustes zonales planteados por los visitantes se le atascaron al Canarias, que no jugaron nunca cómodos en toda la segunda mitad.

Eso, unido a la aparición de Goloman en la zona y a la calidad de jugadores como James Batemon, que se fueron creciendo con el paso de los minutos, puso a los anfitriones contra las cuerdas. La mejoría catalana les permitía incluso ponerse por delante durante el tercer cuarto (66-68, 68-70), antes de que un triple sobre la bocina de Rokas Giedraitis amagara con recuperar el control para los locales (71-70).

Pero no fue así. El Lleida volvió a contestar con entereza. Lo hizo primero con un parcial de 0-7 (71-77); y volvió a hacerlo luego, camino del final, con varios triples clave de John Shurna (75-82, 79-87). Puso voluntad La Laguna Tenerife para estrechar el cerco y forzar un epílogo más igualado, pero no tomó las decisiones más adecuadas y la victoria acabó sonriendo al Hiopos de manera merecida.