El letón llega a la isla con ilusión por reencontrarse con antiguos compañeros y avisa de la exigencia de una competición que conoce bien tras sus dos últimos cursos
Roberts Stumbris ya está en Gran Canaria. El jugador letón afronta su llegada al conjunto amarillo con ilusión, después de coincidir de nuevo con varios antiguos compañeros y con la mirada puesta en una temporada que se presenta exigente.
Sobre sus primeras sensaciones tras aterrizar en la isla, el nuevo jugador del Granca reconoció el cansancio del viaje, aunque también sus ganas de comenzar esta nueva etapa: «Estoy un poco cansado. Pero seguro que por la mañana estaré encantado y con ganas de ver la ciudad, la isla. Con muchas ganas».
En cuanto a su llegada al vestuario, Stumbris destacó que no parte de cero, ya que ya conoce a varios de sus nuevos compañeros y afronta con ilusión el inicio de la temporada: «Estoy feliz de estar aquí. Ya conozco a varios chicos del equipo. Creo que tenemos una temporada larga por delante, pero estoy preparado y con ganas de empezar a trabajar».
Sobre la dificultad que espera encontrar en la competición, el letón quiso poner en valor la exigencia de una liga que conoce de primera mano después de sus dos últimas temporadas: «El nivel de la competición es muy alto. En los dos últimos años ya he jugado en esta liga y te puedo garantizar que no será fácil. Todos los equipos saben cómo jugar».
Y precisamente sobre la calidad del grupo, Stumbris considera que el Gran Canaria cuenta con una base sólida, aunque entiende que el verdadero trabajo comienza ahora. El objetivo, según explicó, será transformar el talento individual en un equipo capaz de entenderse sobre la pista: «Tenemos una plantilla sólida, y ahora es momento de hacer un equipo».
Sobre su reencuentro con varios jugadores, el letón reconoció que llega a un vestuario en el que ya tiene vínculos personales y deportivos, algo que puede facilitar su adaptación: «Estoy muy feliz. Los compañeros con los que me reencuentro son amigos, me llevo muy bien con ellos. También me he enfrentado a otros compañeros nuevos, en diferentes ligas».
Por último, Stumbris puso el foco en el proceso de construcción del equipo y en la necesidad de que cada jugador comprenda su papel dentro del colectivo: «Tenemos una plantilla muy sólida, pero el reto ahora es construir un equipo, entendernos los unos a los otros, cómo mover la bola y entender nuestros roles. Ya sabes, el momento de aprendizaje».