Juan Rubio: «Tenemos que conseguir ser un familia»

El alero murciano llega al Granca con «muchísima ilusión» y pone el foco en construir un equipo unido para afrontar una temporada en una liga que considera «muy difícil»

Juan Rubio ya piensa en clave amarilla. El alero murciano aterriza en la isla con ilusión y con la intención de aportar trabajo, intensidad y experiencia a un proyecto que afronta un nuevo curso con ambición, pero también con los pies en el suelo.

Sobre cómo afronta esta nueva etapa, el jugador del Granca reconoció llegar con mucha motivación y destacando el conocimiento que tiene de varias personas vinculadas al proyecto: «Lo afronto con muchísima ilusión. Conozco a mucha gente de este proyecto, a la cual respeto y valoro mucho. La verdad es que con muchísima ilusión, muy contento, con ganas de trabajar y siendo sensato».

En cuanto a lo que puede aportar sobre la pista, el nuevo jugador del Granca explicó cuáles son sus principales virtudes y dejó claro que la energía y el trabajo defensivo serán algunas de sus principales señas de identidad: «Creo que puedo aportar mucha energía, mucha defensa y mucha intensidad. Quizá tiro de tres abierto, a pies quietos, algo que quizá necesito que mis compañeros generen. Pero no es algo que me preocupa. Lo que sí me preocupa es mi rol y mi punto fuerte que es la energía, la defensa y la intensidad».

Sobre las expectativas que puede generar la calidad de la plantilla, Rubio quiso poner una dosis de realismo. El alero recordó que contar con buenos jugadores no garantiza alcanzar los objetivos y apostó por construir una identidad colectiva: «En el avión lo venía pensando. He estado escuchando que tenemos una plantilla muy buena. Y al final he visto muchos años, muchas plantillas muy buenas, no conseguir nada.»

Y precisamente sobre la importancia de construir ese bloque, el murciano fue tajante. Para Rubio, el reto no pasa únicamente por reunir talento, sino por conseguir que todos remen en la misma dirección: «Más que una plantilla, tenemos que conseguir ser un equipo, ser una familia. Creer en nosotros, confiar, no volvernos locos, ser muy sensatos y muy respetuosos porque la liga es muy difícil. Por ahí van los tiros».