La Laguna Tenerife ‘asalta’ Fontajau y se lleva un partidazo

La Laguna Tenerife se llevó este sábado un partido de muchos quilates en su visita al Básquet Girona (89-96). El grupo de Txus Vidorreta firmó su octava alegría liguera de la temporada, tras un nuevo recital de acierto (18/31 en triples), liderado por un inconmensurable Wesley Van Beck (8/9 desde el 6,75 y 27 puntos).

Arrancó con todo el Básquet Girona, que imprimió de entrada un ritmo vertiginoso y se amparó en la calidad de Otis Livingston, así como en los rebotes ofensivos (hasta cuatro al cierre del primer cuarto), para intentar abrir pronto una brecha en el electrónico (15-7, min. 6).

Pese a todo, el Canarias aguantó el tirón, fue cerrando mejor el rebote en su aro conforme avanzaron los minutos y comenzó a voltear el guión de la mano de un Wesley Van Beck en estado de gracia (21 puntos al descanso, con un 6/6 en triples) y del esfuerzo atrás de todo el bloque.

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El buen hacer de la segunda unidad aurinegra (32 puntos en la primera mitad) permitía a los de Txus Vidorreta firmar un parcial de 4-20 (21-27) para reconducir un choque que crecía de manera vistosa para el espectador, una vez que los anfitriones recogían el guante y anotaban también con frecuencia desde más allá del arco.

Varios minutos de mérito de Marcelinho Huertas, incluidos varios canastones marca de la casa; cuatro puntos consecutivos de Thomas Scrubb y la exhibición exterior de Wes, ampliaban la renta visitante (34-46), pero los catalanes minimizaron daños camino de la pausa. La salida a pista de Guillem Ferrando mejoró las prestaciones de un equipo, el de Moncho Fernández, que recortaba distancias para irse al descanso cinco abajo (44-49).

Tras el paso por vestuarios, el Girona calcó la buena puesta escena del primer acto y volvió a encomendarse a un explosivo Otis Livingston para ponerse por delante (52-51, 57-55). Aún así, La Laguna Tenerife resistió y fue con todo a por el partido, en pleno intercambio de triples, por mucho que siguieran apareciendo estiletes en la valiente propuesta de los locales. Sergi Martínez y Mark Hughes prolongaban la amenaza exterior de los anfitriones y los de Moncho Fernández insinuaban con romper la contienda: 73-68, tras un parcial de 9-0.

Ahí, con Fontajau volcado a favor de los suyos, apareció el liderazgo de Marce y un oportunísimo triple de Joan Sastre para evitar que la estampida catalana fuera a mayores (73-73). El choque crecía como un debate de lo más vistoso sobre la cancha para el deleite de los aficionados al deporte de la canasta. Y en ese escenario, el Canarias tiró de paciencia, criterio y calidad.

El paso al frente de Bruno Fitipaldo, un tapón clave de Gio Shermadini para que el uruguayo martilleara en la jugada inmediatamente posterior desde el triple (81-87) y el acierto en la toma de decisiones de los aurinegros, cuando más falta hacía, fueron decantando la balanza a su favor. Un triplazo de Aaron Doornekamp, gestado desde la pizarra para el 87-94, enterró ya cualquier esperanza local para allanar el 89-96 definitivo. Un triunfo de muchísimo mérito que afianza a La Laguna Tenerife en la zona privilegiada de la tabla.