España y Argentina se enfrentan en busca de un título que les haga eternos. En ambos bandos existirá representación con Canarias.
España y Argentina. Argentina y España. La final de la Copa del Mundo 2026 es, probablemente, el partido soñado por la mayoría de los aficionados al fútbol. En la previa hay cientos de narrativas, historias cruzadas, y sobre el césped una lucha por alcanzar algunos hitos históricos que quedarán para la eternidad
Quien levante el trofeo se convertirá en la primera selección capaz de revalidar un Mundial en el siglo XXI. Argentina busca su cuarta estrella y Messi superar -si ya no lo había hecho- el legado de Diego Armando Maradona. España busca su segundo entorchado, y colocar a la actual selección a la altura de la que conquistó Sudáfrica en 2010 con los Xavi, Iniesta, Villa y compañía.
La final se ‘jugará’ en castellano, distintos acentos, distintas formas de hablar y de usar el lenguaje, pero en un mismo idioma. Y de entre todos esos acentos, habrá uno, el canario, que se hablará en ambos banquillos.
Pedri González, Yeremi Pino y Nico Paz comparten raíces canarias, de diferentes maneras y con distintos arraigos, pero a los tres los delata un seseo inconfundible y la característica aspiración de las eses finales.
Pedri natural de Tegueste; Yeremi Pino criado en el barrio de La Feria ; y Nico Paz nacido en Santa Cruz de Tenerife y pero con mitad familia chicharrera, mitad familia argentina.
Los tres dieron sus primeras patadas a un balón en los campos del fútbol canario y pasaron por equipos de barrios de las islas. Y además, los tres militaron en las canteras de CD Tenerife (Nico Paz) y UD Las Palmas (Pedri y Yeremi Pino).
A los tres les une un Canarias, aunque Nico Paz decidió, llegado el momento, defender la camiseta del país de procedencia de su padre.
Sea como sea, la final de este domingo tendrá un inconfundible acento canario. Tres futbolistas con raíces en las islas persiguen el sueño de sentarse, al menos durante cuatro años, en el trono del fútbol mundial y, sobre todo, de inscribir su nombre para siempre en la historia de este deporte.
