El nuevo director general del CajaSiete Gran Canaria, Juanmi Morales, explicó en el programa Zona Deportiva, de Radio Islas, que después de haber sido el encargado de la cantera amarilla, este nuevo cargo es «un reto muy importante, el cual asumo con mucha muchísima ilusión, pero también conociendo la magnitud y la historia que tiene este club, con con un sentimiento de responsabilidad muy grande».
Recordó que el año pasado «estaba haciendo un trabajo más cercano con la directiva del club, aunque lo compaginaba mucho con las categorías de formación de la entidad, y no era sencillo. Creo que la transición se dio así y ahora se dieron las circunstancias para que pudiera dar un paso adelante».
Con esta nueva responsabilidad se le cuestionó si tenía vértigo, respondiendo que «hay respeto, más que vértigo. Evidentemente tienes muchas ideas en la cabeza y y tienes que ordenarlas todas, porque no todas se pueden llevar a cabo desde el primer momento. Tienes que saber trocear todas esas cosas que quieres llevar a cabo para que la institución siga evolucionando».

Estima que «en los últimos años, a nivel deportivo, se han conseguido grandes hitos que han llevado el nombre de Gran Canaria muy lejos, aunque tenemos fresco lo más cercano, lo sucedido la temporada pasada, pero creo que, en general, lo que la entidad debe es evolucionar de manera paralela con el aspecto deportivo y seguir creciendo en esos sentidos. Soy consciente de la responsabilidad y la afronto con muchas ganas y sabiendo que por mi parte me siento preparado para asumir ese reto, esa responsabilidad y para hacer las cosas bien».
Y tiene ante si un reto mayúsculo, el del ascenso después de 32 temporadas en la ACB, comentando que «queremos intentar volver a conectar con nuestra afición, volver a conectar con nuestra sociedad, que yo creo que era un problema importante que teníamos la temporada pasada, que faltaba ese sentimiento de conexión, ese sentimiento de pertenencia, de esa identidad y creo que desde el primer momento, tanto los fichajes de Solana como del entrenador y jugadores, donde hay gente de la casa, hemos intentado transmitir ilusión».
