El francés llega al Dreamland Gran Canaria con la intención de aportar experiencia, adaptarse al grupo y ayudar al equipo a alcanzar los objetivos colectivos.
El Dreamland Gran Canaria presentó este miércoles a Louis Labeyrie en el Centro de Interpretación Turística de Teror. El acto contó con la presencia del alcalde del municipio, José Agustín Arencibia García, y del presidente del club, Sitapha Savané.
El ala-pívot francés explicó que su decisión de fichar por el conjunto amarillo estuvo marcada por su deseo de volver a la Liga Endesa. «Cuando el ‘presi’ y Andrew me llamaron en verano, estuve muy contento por la oferta. Era muy interesante, porque no quería ir porque sí a un club. Vengo a dar todo mi esfuerzo y quiero ganar cosas. Al menos llegar a Playoff y Copa. Vamos a darlo todo por eso».
Sobre la confección de la plantilla, añadió: «Quedan por llegar dos jugadores muy importantes, hay que esperar por ellos, y veremos luego cómo llega el equipo».
Labeyrie también destacó el peso de Andrew Albicy en su llegada al Gran Canaria. «Andrew es uno de mis mejores amigos en la vida y en el baloncesto, estuvo en mi boda. He jugado unos cinco años con él. Con su juego y su experiencia, todo irá bien. Andrew ha tenido mucha importancia en que haya venido aquí».
En cuanto a su evolución personal, apuntó: «Tengo tres años más con respecto a cuando estuve en Valencia. He jugado en otro sistema de juego, el ruso, que está enfocado en el uno contra uno, con muchos americanos que abarcan el juego. Vuelvo a España con otra experiencia, y esta experiencia ha crecido».
El jugador se definió como alguien que busca integrarse en el colectivo: «Mi trabajo es adaptarme a mis compañeros, ya sea con Pierre, con Eric, con Mike o con Kur. Me voy a adaptar y daré todo lo que pueda. Soy un facilitador, juego con intensidad y con intensidad todo va bien».
También valoró la compatibilidad con Mike en el juego interior: «Es un tío que no hace ruido pero lo da todo en la cancha. Podemos jugar los dos. Él se puede abrir, puede jugar en el interior… Puede funcionar muy bien conmigo».
Por último, se refirió a la cuestión del liderazgo en el vestuario: «No podemos decir que vaya a ser un líder. El líder se hace. Si tengo actitud, si la gente va conmigo, con mi deseo o con mi fuego, puede que sea un líder. Pero ser líder o no me importa poco; lo importante es lo que vayamos a hacer de manera colectiva».
