La Laguna Tenerife cae en Lleida en los últimos segundos

La Laguna Tenerife no pudo llevarse la victoria de su visita al Hiopos Lleida (103-101), tras perder en el último minuto un partido muy intenso, para el que opositó con razones de peso y que se le escapó en un desenlace doloroso.

El liderazgo de Marcelinho Huertas (23 puntos y 5 asistencias para 26 de valoración); el buen partido de Tim Abromaitis al cinco hasta dos acciones desgraciadas en los últimos instantes; y el esfuerzo de todo el bloque no bastaron para imponerse a un rival, el catalán, que creyó hasta el final, espoleado por su ruidosa afición y la buena actuación de Melvin Ejim y James Batemon (39 y 21 de valoración).

En pleno maratón de partidos y con varios frentes abiertos (los tinerfeños pernoctarán hoy en Barcelona para volar mañana a Turquía y visitar el miércoles al Galatasaray), el Canarias se quedó sin premio después de un notable trabajo defensivo y de haber ido por delante durante todo el encuentro, al caer en un epílogo desafortunado, con un par de pérdidas inoportunas, ante el empuje y la fe de los anfitriones, que suman un triunfo clave para no meterse en puestos de peligro.

El choque nació con un primer revés para los visitantes, a raíz de un golpe en la nariz recibido por Aaron Doornekamp en la primera canasta local (2-0). Los aurinegros salieron muy sólidos atrás y jugaron con confianza en ataque, al son de un Marcelinho Huertas letal. La paciencia para mover el balón les permitió además encontrar buenas situaciones de tiro: 9-12, tras sendos triples de Fran Guerra y Joan Sastre.

Los tinerfeños cargaron con todo el rebote en los dos aros (trece capturas al cierre del primer cuarto, incluidas cinco ofensivas, por solo tres en total del rival) y le dieron mayor consistencia a su buena puesta en escena con la irrupción de la segunda unidad (diez puntos al término de los diez primeros minutos), con Patty Mills muy activo para sacar faltas o culminar con buenos lanzamientos: 19-28, min. 10.

No se hizo de rogar la reacción de los anfitriones, que aprovecharon un par de buenas acciones consecutivas de Dani García para cimentar un parcial de 10-2 (31-33). Pese a todo, el Canarias respondió con entereza, tras el pertinente tiempo muerto de Txus Vidorreta para ajustar piezas. Recuperado el buen tono, los canaristas cogieron otra vez resuello en el electrónico y manejaron ventajas de doce puntos (32-44, 34-46, 39-51), antes de que Lleida minimizara daños con la llegada del receso (42-51).

Tras el paso por vestuarios, el Hiopos intengó jugar sus bazas surtiendo de balones interiore a la torre Automane Diagné y recurriendo a la calidad de Melvin Ejim ((48-53, 51-56), si bien La Laguna Tenerife mantuvó el tipo y amagó varias veces con romper el encuentro. Un triple de Patty Mills, la chispa de Jaime Fernández, un 2+1 de Tim Abromaitis y un mate posterior para el 66-75 permitían a los aurinegros neutralizar los arreones locales, respaldados en parte por el buen debut de Adriá Rodríguez.

Sin embargo, un 2+1 de Batemon para cerrar el tercer cuarto (69-75, min. 30) y un triple de Ejim para abrir el último (72-75) ya barruntaban un final no exento de dificultades. Y eso que los tinerfeños jugaron bien sus armas, con triples importantes de Bruno Fitipaldo, Thomas Scrubb o Aaron Doornekamp (76-88), que no fueron suficientes para cerrar la contienda.

El despertar de James Batemon, que fue a más con el paso de los minutos, el aliento de la grada y varias pérdidas inoportunas de los visitantes equilibraron la balanza de un choque cada vez más reñido. En ese chico a chico, el Hiopos anotó dos triples providenciales de la mano del escolta estadounidense y del base Dani García para devolver el choque al alambre (97-97).

Marce trató de contestar desde el libre (98-99), pero en el thriller final fue el Lleida quien se llevó el triunfo. Tim Abromaitis erró dos libres, con 1:40 para el final; y a continuación, dos libres anotados de Melvin Ejin y un mate del canadiense, tras un contraataque por pérdida aurinegra, con posibles pasos de por medio de Oriol Paulí, pusieron a los catalanes en franquicia (102-99). Patty Mills anotó de dos, con ocho segundos para el final (102-101; y luego Batemon solo aprovechó una de sus dos visitas al 4,60 (103-101), lo que permitió a los canaristas disponer de un último tiro para forzar la prórroga, pero el aro pasado de Tim se salió de dentro.