La Laguna Tenerife se impuso este sábado en su visita al Río Breogán con un festival anotador (96-108), para celebrar su séptima alegría liguera en diez jornadas. Hasta seis jugadores en dobles dígitos de valoración en un pulso dominado de principio a fin.
Los aurinegros salieron muy enchufados, moviendo el balón con mucho criterio y sumando de tres en tres. Un parcial de 0-12 mediado el primer cuarto y el 6/7 de inicio desde más allá del arco dispararon a los tinerfeños en el electrónico, para disfrutar pronto de una renta significativa (9-23). Sin embargo, el Rio Breogán no tardó en reaccionar y fue jugando sus bazas, pese a verse 15 abajo (16-31), con el paso de los minutos.
Un arreón local con Mavra de protagonista y varias acciones de mérito de Cook y Rusell camino del descanso estrechaban el cerco para los anfitriones (45-48, min. 18), al tiempo que el partido crecía a un ritmo vertiginoso. La escuadra canarista intentaba sumar argumentos a la causa, hacía valer el poder interior de Gio Shermadini (12 puntos y seis rebotes, al intermedio) y se mostraba infalible desde el tiro libre (13/13 en los dos primeros cuartos).
Los de Txus Vidorreta se fajaban además muy bien en la batalla del rebote (hasta siete capturas ofensivas al descanso), pero los gallegos no perdían el tono y se agarraban al encuentro con todo para irse a la pausa ocho abajo (51-59), tras una primera mitad muy vistosa. Tras el paso por vestuarios, el Canarias dio una vuelta de tuerca más a su excelente plan de partido con una salida casi en tromba, gracias a un parcial de 4-13, y pintó ya la contienda de aurinegro.
La buena mano de Doornekamp desde más allá del 6,75 volvió a estirar la renta insular (55-73, min. 25) para frustrar a la escuadra celeste. Puso voluntad el Breogán, pero no pudo frenar del todo la exquisita circulación de balón de los visitantes. Los de Luis Casimiro minimizaban daños y se acercaban en el marcador (71-79), pero no con la solidez suficiente para poner en verdaderos aprietos a los laguneros.
En el último cuarto, con La Laguna Tenerife jugando ya al son del mejor Marce, que hoy se colocaba como el cuarto jugador en solitario con más partidos disputados en la historia de la ACB, los canaristas volvieron a rozar por momentos la excelencia y a martillear desde la larga distancia: 73-95, min. 34, tras un triple de Fitipaldo. Lo intentaron los locales, pero no les dio más que para maquillar la desventaja final y dejar el tanteo en el 96-108 definitivo. Séptima alegría liguera de un Canarias que sintió además el cariño de los suyos, gracias a los desplazados hasta Lugo, y se asienta en la zona privilegiada de la clasificación.