La Federación Canaria de Judo inicia una nueva etapa tras el reciente nombramiento de Ángel Luis Calonge como presidente del máximo órgano regional, sucediendo en el cargo al recordado y querido Antonio Coruña Melián, cuya labor dejó una profunda huella en el deporte del archipiélago.
El nuevo máximo responsable de la federación canaria ya ha tomado posesión de su cargo en un proceso electoral en el que fue el único candidato presentado, resultando proclamado presidente junto a su nueva Junta Directiva, también oficialmente constituida, un dato que refleja el amplio consenso y el respaldo que ha encontrado dentro del ámbito federativo.
Abogado en ejercicio, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados, Ángel Luis Calonge combina una sólida trayectoria profesional con una estrecha vinculación al deporte. Judoka con cinturón negro 6.º dan, ha desarrollado una dilatada carrera en la que convergen el ámbito jurídico, académico y deportivo.
Especializado en Derecho Penal y Derecho del Deporte, ha desempeñado un papel clave en la organización del judo canario, participando activamente en la creación del actual modelo territorial federativo. Asimismo, fue presidente de la primera Comisión Gestora de la Federación Canaria de Judo y, en los últimos años, ha ejercido como asesor jurídico y organizativo de la entidad durante la presidencia de Antonio Coruña.
Su vinculación con el deporte canario se extiende también a otras instituciones, destacando su relación en distintas etapas con la UD Las Palmas.
Líneas estratégicas de la nueva etapa
En esta nueva etapa, Ángel Luis Calonge asume la presidencia con una hoja de ruta clara basada en la modernización, la estructura y el impulso técnico del judo en Canarias.
“Creo que hay tres líneas fundamentales. La primera es la innovación tecnológica: necesitamos un programa de gestión que reúna en una sola herramienta la información de licencias, clubes, deportistas, cursos, exámenes de grado y actividades federativas. La segunda es poner en valor la Escuela Deportiva, porque desarrolla una actividad enorme que debe ser más visible y mejor estructurada.
Y la tercera es impulsar un programa de perfeccionamiento técnico para deportistas, tanto de competición como de práctica no competitiva”, señaló el nuevo presidente.
En este sentido, también quiso destacar la importancia del arbitraje y del conjunto de disciplinas vinculadas: “Por supuesto no nos olvidamos del arbitraje, que es el elemento nuclear que pivota alrededor de la competición, y de las disciplinas asociadas que, conjuntamente, hacen del judo un universo deportivo extraordinario”.
Sobre el modelo de Federación que desea construir, el abogado grancanario apuesta por una entidad adaptada a los nuevos tiempos y centrada en el servicio al colectivo: “Una Federación moderna, cercana y útil. Moderna en su gestión, porque los datos, la planificación y la tecnología son imprescindibles. Cercana a los clubes, técnicos, deportistas y familias, porque la Federación existe para servir al judo. Y útil porque debe generar actividades reales: formación, exámenes, cursos de técnicos, jornadas de perfeccionamiento y programas que mejoren el nivel técnico y táctico de nuestros deportistas”.
“El objetivo es mirar al futuro sin olvidar todo el trabajo que se ha hecho hasta ahora”, concluyó.

