Un triunfo a pico y pala. La Laguna Tenerife superó este sábado a un buen Río Breogán (90-81), tras firmar un esfuerzo enorme, en pleno maratón de partidos en todos los frentes competitivos. El grupo de Txus Vidorreta sacó adelante con personalidad y trabajo, mucho trabajo, un reto exigente para celebrar su sexta victoria en los últimos ocho encuentros, entre las dos competiciones.
Un paso al frente de todos en defensa a la vuelta del descanso; otro partido sobresaliente de Bruno Fitipaldo, que se fue hasta los 31 de valoración, su segunda mejor marca de siempre en la ACB; el enésimo ejercicio de pundonor de Aaron Doornekamp (14 puntos y 10 rebotes en su segundo doble-doble en la Liga Endesa); o el buen trabajo de todos los manejadores para suplir la ausencia por lesión de Marcelinho Huertas, explican en parte un triunfo muy meritorio.
Los aurinegros cargaron con todo el rebote ofensivo (hasta doce capturas en el aro rival), varios de ellos determinantes en los minutos más calientes del choque y desequilibraron la balanza a su favor, no sin antes tener que superar la resistencia de un correoso Río Breogán, que practicó además un muy buen baloncesto y se manejó en porcentajes de acierto muy brillantes en el primer acto.
El pulso nació y creció con mucho ritmo, con Wesley Van Beck asumiendo los galones en ataque para los anfitriones, y los gallegos atosigando la subida de balón de los bases aurinegros. La irrupción de Jaime Fernández, con cinco puntos consecutivos, y una canasta tras rebote ofensivo de Fran Guerra, amagaban con una ligera brecha (16-11), pero el Rio Breogán respondía con entereza y con un acierto brutal desde más allá del arco: 6/7 de inicio y 9/13 al descanso.
Los de Luis Casimiro castigaban las pérdidas locales y aprovechaban la explosividad de Rusell para firmar un parcial de 0-8 (33-36), que les permitía ponerse por delante camino del descanso, pese a los problemas de faltas de Danko Brankovic.
Lo intentaba el Canarias, con un par de robos de Sastre atrás, un buen trabajo del bloque en la batalla del rebote y con Bruno Fitipaldo y Aaron Doornekamp rematando desde el triple varias circulaciones con criterio para mandar el partido igualado al receso (45-45).
Tras el paso por vestuarios, La Laguna Tenerife le dio una vuelta de tuerca más a su intensidad defensiva, provocando incluso que su adversario agotara los 24 segundos de posesión. Sólido atrás y valiente en ataque, con Fitipaldo ejerciendo de líder, el Canarias fue con todo a por la victoria y firmó un parcial de 12-0, que ponía en serios aprietos a los visitantes (64-51, min. 27).
Aún así, el Río Breogán no se rindió y contestó con un 0-7 para dejar claro que iba a vender muy cara su derrota (64-58). Los de Luis Casimiero se agarraron al partido, con visitas frecuentes al tiro libre, si bien ya no anotaban con el mismo acierto desde más allá del 6,75.
El Canarias mordía en defensa y barría varios balones clave en ataque para luego encarrilar su triunfo con segundas oportunidades. Por ahí, hubo varios rebotes ofensivos fundamentales de Scrubb, Wesley o Doornekamp, un buen tapón de Joan Sastre atrás y un Gio Shermadini muy incisivo, que aprovechaba para rematar con mates varias asistencias de mérito de sus compañeros, todas ellas rumiadas desde la paciencia del extra pass.
Un triple de Aaron para el 73-68, que sofocó uno de los amagos gallegos más firmes de reacción; otro letal posterior de Van Beck, para el 78-72 y uno en el epílogo de Bruno para el 84-76, allanaron el camino para acabar festejando una alegría muy trabajada y alimentar de buenas sensaciones el sueño de la Copa del Rey. Honor y orgullo por un equipo que sigue dejándoselo todo sobre la cancha.