El milagro del “Echeydazo” se queda a las puertas

Derrota en casa del Santa Cruz Tenerife Echeyde, que se despide de estar en la Copa del Rey plantando cara al campeón Barceloneta hasta el último cuarto.

El Santa Cruz Tenerife Echeyde Masculino afrontaba este martes en casa la jornada 10 de la Liga de División de Honor, que fue aplazada por la Alerta meteorológica de diciembre. Duelo híper complicado ante el vigente campeón y todopoderoso Barceloneta (20 títulos ligueros consecutivos), que se presentaba como la última oportunidad para los chicharreros de clasificarse para la Copa del Rey. Una victoria local daba el ansiado billete, pero se antojaba casi imposible, dada la enjundia de un rival intratable (solo una derrota esta campaña en el campeonato).

Reto mayúsculo, por tanto, para unos pupilos de Albert Español, que llegaban al choque en décima posición (10 puntos), y con una mala racha de tres derrotas seguidas (Mataró, CN Barcelona y Terrassa). Panorama complicado, pero los chicharreros tenían la intención de dar un susto. Con esa intención saltaron al agua, y rápido se dejó notar el corazón isleño. Con un oponente, que dejó en tierras catalanas a cinco de sus mejores activos (el portero Unai Aguirre, el boya Roger Tahull, su goleador Bernat Sanahuja, Albert Munarriz y el húngaro Vince Vigvari), los santacruceros querían aprovechar la ocasión para hacer saltar la sorpresa. Y aunque fueron los visitantes los primeros en golpear, por medio de un tiro de Marc Valls, rápido llegó la contestación con el primer misil lejano de Luis Araya (1-1), así como varias intervenciones de mérito del guardameta Davor Skokandic, quien ha caído de pie en la Isla.

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Igualdad máxima en el primer capítulo, que se plasmó en el agua, con un tanto, en superioridad numérica, de Alejandro Bustos en la boya, pero, nuevamente, la consiguiente réplica de Araya. Marcador de 2-2 en el primer descanso, y un Echeyde muy sólido en defensa, al que le estaba saliendo a la perfección el plan. Con todo, se dio el pistoletazo de salida al segundo round, y los chicos de la Acidalio seguían plantando mucha batalla, aunque el arranque no fuera el deseado. Segundo gol de Burian (de penalti) para el CNAB (2-3), varias ocasiones de gol claras falladas y un paradón de Skokandic, el cual mantenía a los suyos vivos.

El luminoso seguía apretado, a los canarios les estaba costando más atacar, pero volvió a emerger la figura del, a la postre MVP, Luis Araya (penalti marcado). 3-3, y no tardó en llegar el contragolpe marinero, concluido por Unai Biel, por dos veces, uno de ellos con un tirazo tras falta. Se adelantaban los visitantes, pero el Echeyde seguía respirando en el cogote de los catalanes llegados al entretiempo, gracias a un bonito movimiento en la boya de Samu García (4-5).

El CNAB había conseguido tomar la delantera, pero todavía restaban dos períodos y el Echeyde estaba decidido a obrar el milagro junto a su público. Y si en los dos primeros cuartos, la igualdad fue la tónica, en el tercero el guion fue similar, con la salvedad, de ver una versión mucho más efectiva de los locales. Tanto es así, que el tercer capítulo se inició con más buenas defensas, sequía catalana y el cuarto de Araya, tras una bonita jugada con hombre de más, orquestada en el tiempo muerto. La pizarra traía el empate momentáneo (5-5), sin embargo, los colegiados volvieron a pitar un penalti a favor del Barceloneta, el cual no erró Marc Valls, así como una expulsión dudosa, que aprovechó Bustos (5-7). Máxima renta visitante, y a los de Albert Español les tocaba seguir remando. Una estrategia, que siguieron al pie de la letra, sin rendirse, y arriesgando mucho en ataque.

Como se suele decir, “el que no arriesga no gana”, y los chicharreros se ganaron el privilegio de seguir soñando con un gran parcial de 2-0 en sendas acciones en superioridad numérica (Iker González y Araya). Regresaban las tablas (7-7) y todavía restaban ocho minutos por delante. La grada creía, el Echeyde creía, y el cuarto decisivo empezó de la mejor manera: penalti y el sexto tanto de Araya. Los tinerfeños colocaban el 8-7, lograban su primera renta, y hacían saltar las alarmas en el todopoderoso Barceloneta, al que le llegaba el turno de acelerar. Se estaba viviendo un auténtico David contra Goliat, en el que “David” estaba haciendo “sudar la gota gorda” a un gigante del waterpolo nacional. Los marineros estaban lastrados por las bajas, sí, pero aún así, lo que estaban haciendo los isleños era algo histórico con siete minutos en el crono. Estaba cerca la “machada”, pero enfrente se encontraba un oponente élite que no quería sobresaltos, y supo sacar su talento para remontar con el consiguiente parcial de 0-2 (Burian y Biel). Dos chuts imparables, que daban un vuelco al electrónico (8-9).

Paso atrás en las aspiraciones santacruceras, pero, entonces, apareció otro de los artilleros destacados de los locales: Javi Gorría. La nueva incorporación del Echeyde, quien no había podido marcar, se sacó un tiro de la nada para colocar el 9-9, e invitar a soñar con algo grande. Cinco minutos para la finalización, todo abierto, y llegaron unos momentos clave que cayeron del lado visitante. Quizás, por un lado, por vértigo de los chicharreros, quienes no esperaban acabar con tantas opciones y, por otro, por decisiones bastantes polémicas de los árbitros. Dos penaltis dudosos (Burian x2), y un contraataque acabado por Biel Gomila, tras una contra falta inexistente, enterraron casi las opciones de una victoria histórica de los chicos de la Acidalio. Un parcial de 0-3, que dibujó el 9-12 con poco tiempo por delante, pero que no evitó que los de Santa Cruz dieran todo hasta el último segundo con un tanto de la honra de Samu García (10-12).

Así, se llegó al desenlace, que dejaba fuera al Echeyde de la Copa del Rey, y que registraba una derrota, que entraba dentro de las quinielas, pero en la que merecieron mucho más los isleños. Caída dulce, al fin y al cabo, dada la potencia del rival, y que indica el camino a seguir para unos pupilos de Albert Español, que se quedaron a las puertas del “Echeydazo”. Lo siguiente, un duelo directo, y muy clave, este sábado 7 de febrero (18:30 hora canaria) en la piscina del Sant Andreu.