Sergio Camarero: «El Guaguas no está aquí por casualidad»

El entrenador del CV Guaguas se mostró orgulloso de la actuación de su equipo en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions.

Nadar para morir en la orilla de la remontada. Fue lo que le ocurrió al CV Guaguas Las Palmas en la noche de este martes. Una cita histórica para el voleibol español que se saldó con el resultado más agridulce (aunque esperado): Triunfo del Perugia -actual campeón del mundo y de Europa- y un casi imposible para el Guaguas en la vuelta en Italia el próximo 1 de abril.

«Estamos vivos, nos queda un partido más y puede pasar cualquier cosa. Pero el Guaguas no está aquí por casualidad, el Guaguas está aquí porque se lo merece, nos ha tocado el peor rival y así todos estamos dando la cara» explicaba Sergio Camarero tras el encuentro. Quizás eso, el empezar a creer desde ya que el milagro es posible, es la clave para intentar la sorpresa el próximo miércoles.

Los que sí creían en la machada -nunca en la historia un equipo español le ha ganado a un italiano en la competición en 24 enfrentamientos- eran las casi 6.000 personas que se dieron cita en el Gran Canaria Arena, a pesar de la borrasca Therese: «era un día difícil por la lluvia pero al final ha venido mucha gente, nos ha apoyado y es una pena no haberle ganado para dedicárselo», pero» expresaba Camarero.

Lo cierto es que el equipo amarillo tuvo contra las cuerdas al conjunto italiano, a pesar de que el 0-2 en el marcador parecía indicar que el partido acabaría por la vía rápida. Sin embargo, el Guaguas tiró de orgullo -y mucha calidad- para llevar el partido al quinto set donde acabó cayendo ante la calidad italiana «Hemos jugado a un gran nivel y aquí los detalles son los que cuentan, ha sido un partido de tú a tú», valoraba Camarero.

«Todavía queda el partido en Perugia, la oportunidad sigue viva» afirmaba Camarero. Con la vista puesta primero en el partido del sábado ante el Grupo Herce Soria y después el viaje a Italia. Allí el Guaguas deberá vencer para forzar el set de oro si quiere seguir soñando con entrar en la primera Final Four de su historia.

Estar aquí ya es un éxito. Permitirse soñar, y rozar, la victoria ante los actuales campeones, una demostración de la calidad y competitividad de un equipo que aún no ha dicho la última palabra en la competición.