El conjunto grancanario encara una semana exigente con dos partidos en apenas 48 horas: el jueves regresa la Champions ante el Montpellier HSC VB y el sábado recibe al Conqueridor Valencia, ambos duelos en el Gran Canaria Arena
Sin tiempo para lamentaciones: nueva semana determinante para el Club Voleibol Guaguas. La eliminación en semifinales de la Copa del Rey (2-3) ante el CV Manacor en La Fonteta evidenció que no fue el mejor encuentro del conjunto amarillo. Los baleares, que terminaron proclamándose campeones, aprovecharon su buen momento. Sin embargo, el vestuario insular lo tiene claro: asumir el golpe y mirar hacia adelante.
El equipo de Sergio Miguel Camarero encara ahora cinco días con doble compromiso porque el calendario no da tregua. El primero, este jueves a las 19:00 horas en el Gran Canaria Arena, donde recibirá al Montpellier HSC VB en la ida de los octavos de final de la CEV Champions League. La vuelta será una semana después en Francia.
Pese al revés copero, el grupo se mantiene unido. La derrota dolió porque significó perder un título, pero también ha servido para reforzar la autocrítica. “No se puede ganar siempre”, es la consigna que se repite puertas adentro. Además, cabe destacar que prácticamente toda la plantilla tuvo minutos en la semifinal, reflejo de que cada jugador está enchufado y preparado para competir en cualquier contexto.
La parroquia amarilla también juega su papel. El club hace un llamamiento a la afición para que el jueves el Arena empuje como en las grandes noches europeas. El objetivo es la clave: llevar en volandas al equipo en una cita continental de máximo nivel. El apoyo desde la grada será fundamental para afrontar el primer asalto ante el conjunto francés.
Y no será la única batalla. El sábado, también en casa y a las 18:30 horas, el Guaguas retomará la competición doméstica ante el Leleman Conqueridor Valencia, correspondiente a la jornada número 19 de la Superliga Masculina. Dos partidos en tres días que obligan a pasar página con rapidez.