El equipo de Sergio Miguel Camarero se ha clasificado a los octavos de la Champions League gracias al coeficiente de sets que define los desempates en el voleibol.
Cuando el CV Guaguas perdió este miércoles el 4º set ante el Praga, los sueños de la Champions League parecían desvanecerse por completo para el equipo de Sergio Miguel Camarero. Todas las cuentas pasaban por ganar 0-3 o 1-3 el partido y esperar la derrota del Berlín ante el Perugia.
Y aunque lo segundo sí ocurrió (Perugia 3-0 Berlín), el Guaguas ganó su partido por 2-3, lo que dejaba un empate entre alemanes y canarios en la tabla. Ambos equipos con tres partidos ganados (primer criterio de desempate) y con ocho puntos (segundos criterio de desempate).
Había que pasar por tanto al tercer criterio de desempate, un coeficiente (división) entre sets ganados y sets perdidos. Y ese -bendito- coeficiente dictaminó que el segundo lugar de la tabla, y por tanto el pase a los octavos de final caía del lado amarillo.
Los 12 sets ganados y 14 perdidos (0,8571) por parte del Guaguas mejoran los 10 ganados y 12 perdidos (0,8333) de Berlín. Una diferencia de 0,0237 entre ambos conjuntos decantó la balanza del lado grancanario que vivirá así los octavos de final de la Champions League en un partido a ida y vuelta.
Clave cada set
Puede resultar un tópico la frase de que «cada punto cuenta», pero lo cierto es que en este caso tiene más sentido que nunca. Si no cada punto, al menos cada set, y en esa reflexión es imposible no acordarse del partido que jugó el Guaguas ante Perugia.
El pasado 7 de enero, el Perugia italiano visitaba Gran Canaria con la vitola de campeones del mundo. En su estreno como local, el equipo amarillo consiguió llevar al mejor equipo del mundo hasta el tie break, algo que no consiguieron ni Praga ni Berlín en la fase de grupos y por tanto, un punto y dos sets sumados por el Guaguas que a la postre y en el desenlace del grupo ha resultado definitivo.
«Cada punto cuenta», y el Guaguas seguirá contando puntos, al menos una ronda más, en la mejor competición de clubes del mundo. ¡Bendito coeficiente!
