CV Melilla firmó una victoria de enorme prestigio al imponerse por 3-2 al Cisneros La Laguna, logrando así el pase a la final cuatro años después de su última presencia, cuando además levantó el trofeo. En la gran final se medirá al ConectaBalear Manacor, que en la otra semifinal derrotó al vigente campeón, el CV Guaguas.
El partido comenzó con un Cisneros La Laguna muy intenso, obligando a Melilla a ir siempre a remolque. La igualdad se restableció en el 11-11 tras un saque directo del Héctor García Borrás. A partir de ahí, el intercambio de puntos fue constante, aunque un bloqueo de Andreu devolvió la doble ventaja a Cisneros, que se mantuvo hasta el 16-14. El marcador avanzó parejo hasta el 21-21, momento en el que Melilla firmó dos acciones espectaculares para colocarse 21-23. Un ataque fuera de Andreu concedió el primer punto de set a los melillenses. Tras un error al saque de Macarro y un tiempo muerto pedido por el técnico de Melilla, la tercera oportunidad fue la definitiva, con un gran ataque de Zeus París que cerró el set por 23-25.
Cisneros arrancó el segundo parcial con mucha energía (4-1), pero Melilla reaccionó rápidamente hasta igualar 5-5. El set se mantuvo equilibrado, con grandes acciones por ambos lados. La lesión en la pierna izquierda de David Ruiz afectó al conjunto dirigido por Abdelkader, que perdió parte de su fluidez. Cisneros aprovechó ese momento para escaparse 19-16 tras un ataque largo de París y amplió la ventaja hasta el 21-17. El primer punto de set llegó con un potente remate de Duque (24-22). Dos grandes ataques de Martina devolvieron la emoción (24-23), pero un nuevo ataque decisivo de Andreu selló el 25-23 y el empate a uno.
El impulso del Cisneros continuó al inicio del tercer set, obligando nuevamente a Melilla a perseguir el marcador. Tras un error de Andreu, los visitantes igualaron 8-8 y el parcial entró en una fase de total igualdad. La primera renta clara para Melilla (14-16) llegó tras una gran defensa de pecho de Macarro a un potente remate de Andreu. Cisneros reaccionó con dos acciones consecutivas para volver a empatar, y la igualdad se mantuvo hasta el 22-22. Un bloqueo de Federico Arquez y una falta muy protestada llevaron a Melilla al punto de set (22-24). El error ofensivo de Sleurink cerró el parcial por 22-25 y devolvió la ventaja a los melillenses.
El cuarto set comenzó muy igualado, pero un saque directo, con algo de fortuna, de Andreu dio a Cisneros una ventaja de 10-7, mostrando desde el inicio su intención de alargar el partido. Varios errores del conjunto tenerifeño permitieron a Melilla acercarse hasta el 15-13. El intercambio fue constante: un ataque perfecto de Méndez puso el 18-17, aunque Duque respondió de inmediato para recuperar los dos puntos de ventaja. El punto de set para Cisneros llegó con una brillante acción ofensiva de Andreu (24-21). Sin embargo, los ataques de Arthur y los bloqueos consecutivos de Martina y Méndez igualaron el marcador (24-24). Finalmente, un gran ataque de Sleurink y un bloqueo decisivo de Duque dieron el set a Cisneros por 26-24.
El desempate arrancó con máxima tensión, incluso con dos puntos de penalización repartidos antes de iniciar el juego (1-1). Ambos equipos elevaron aún más la intensidad, conscientes de la importancia de cada acción. El tie-break se decantó cuando, tras varios intercambios larguísimos, Melilla se escapó hasta el 6-10. Un bloqueo de Duque y Sleurink acercó a Cisneros (7-10), pero un ataque contundente de Martina devolvió la ventaja de cuatro puntos. Otro ataque de Martina colocó a Melilla a solo dos puntos del triunfo (8-13). Finalmente, un gran ataque de Méndez y el bloqueo definitivo de Macarro sellaron el 10-15 y una victoria de enorme valor.
Ni la intensidad desde el banquillo del técnico Miguel Rivera fue suficiente para cambiar el desenlace. Cisneros firmó una actuación notable, pero terminó cediendo ante un CV Melilla sólido, competitivo y merecido finalista.