Los amarillos ganaron con autoridad el Trofeo Carranza en un partido en el que demostraron una gran superioridad con balón ante el Cádiz. La Unión Deportiva se vio por detrás en el minuto 3 pero remontó con goles de Miyashiro, Fuster y Jefté.
Las Palmas no comenzó de la mejor manera este último de test de pretemporada. A pesar de que Rubén de la Barrera había avisado que este partido se lo iban a tomar como si fuera ya oficial, lo cierto es que el equipo amarillo -hoy de blanco- salió sin tensión al encuentro. En el minuto 3, una internada de Antoñito acabó con un balón dentro del área. Primero falló Sergio Ruiz en el despeje, y después los dos centrales fueron incapaces de frenar a un Izeta que revolvió dentro del área para poner el 1-0.
Como ya había pasado en algún encuentro de Marbella, los amarillos se vieron pronto por detrás en el marcador y tocó remar. El primero en intentarlo fue Rafa Cruz, mucho más protagonista en la primera mitad, tuvo la primera aproximación de la Unión Deportiva en sus botas tras una jugada individual en el minuto siete. A pesar del gol, Las Palmas estaba volcada sobre medio campo rival, los insulares robaban rápido, y construían ataques, y solo sufrían cuando el Cádiz conseguía llevar el balón a última línea para montar transiciones.
