Este fin de semana presentó su dimisión como presidente del Comité Arbitral el sr. Tomás Delgado aduciendo una serie de circunstancias que se alejan de la verdad y que nos vemos en la obligación de aclarar ante el daño reputacional que dicho señor está queriendo hacer a nuestro noble deporte.
El sr. Delgado argumenta que dimite porque “no se le ha dejado llevar el comité arbitral como él quería y que no se respetaba tu trabajo”. Una manifestación absolutamente falta porque desde la Federación y todos lo órganos siempre hemos respetado su cargo institucional por el que fue nombrado a propuesta del Presidente de la FLC. Desde ese momento ha podido ejercer las responsabilidades que como tal le corresponden. El problema viene cuando se intenta arrogar unas responsabilidades que no son de su competencia y que chocan de lleno con los estatutos y reglamentos de la FLC.
A lo largo de estos meses hemos sido testigos de algunas incidencias importantes y que eran difícilmente explicables. En gestión, actitud y educación.
Como ejemplo sirva el problema que se dio en las semifinales del torneo Pancho Camurria en el terrero Santiago Yanez de Puerto de La Cruz (Tenerife) donde los árbitros estrenaron la equiparación oficial, donde la secretaria general y el sr. Presidente de la FLC se vieron sorprendidos con el nombre del comité que aparecía serigrafiado en la ropa. Y es que de secretaria se había enviado un correo a la empresa de la ropa con el nombre que tenía que debía figurar: “Comité Arbitral”, y cual fue nuestra sorpresa cuando el responsable de la empresa informó que el sr. Delgado lo había llamado y le dijo que el nombre que tenía que poner era “Comité Técnico Arbitral Regional”. Una situación que no podía producirse porque como le habíamos explicado en reiteradas ocasiones que solo procedía hacer el cambio de Comité de Árbitros a Comité Arbitral por justificarse por inclusivo, pero que no podíamos cambiar a Comité Técnico Arbitral Regional, porque cualquier cambio de nombre tenía que ser aprobado por la Asamblea General. Además, en ese mismo Torneo se sucedieron una serie de circunstancias que afectaron al correcto desarrollo de la competición, comenzando con la designación de los árbitros que carecía de experiencia y que incluso, se vieron abroncados en público y durante las luchadas por el sr. Delgado que a posteriori reconoció que “no había estado acertado en las asignaciones arbitrales” como quedó demostrado.
Una situación que se repitió en otras ocasiones donde reprendía en público a los árbitros minando su autoridad cuando lo correcto debía ser ayudarlos y protegerlos.
Y no solo con los árbitros. También con otros miembros de la Federación e incluso con el sr. Presidente. A gritos, faltando el respeto y perdiendo los papeles. Circunstancia que siempre se le perdonaba porque entendíamos que uno se puede equivocar. Pero la pérdida de confianza ha sido constante. Una de las más recientes, se vivió en la jornada arbitral el sábado 12 en la participación de aportaciones delante de todos los árbitros donde con enorme desdén y falta de respeto se dirigió y trató al presidente del Comité de Gran Canaria, al que hubo que pedir disculpas en nombre de la FLC.
Habla el sr. Delgado de la situación del comité de árbitros de Tenerife. A ese respecto se le señaló que debía mantenerse al margen porque es un conflicto institucional dentro de la autonomía de una Federación Insular y lejos de atender el criterio, se pude leer en sus redes sociales, en las que escribió como presidente del comité arbitral y de la Federación de Lucha Canaria, que los apoyaba. Inmiscuyendo a la FLC en un conflicto que no estaba en sus competencias y que generaba una ruptura con quienes dirigen la federación tinerfeña.
Pero hay no queda la cosa, tergiversó lo que le habíamos solicitado diciendo a los árbitros del comité de Tenerife que “se le había ordenado que se mantuviera al margen” situación que reflejaron varios en el grupo de WhatsApp de los árbitros dirigido al presidente de la Federación de Lucha Canaria.
Pero lo verdaderamente curioso es que el miércoles 16 llamó al presidente regional en relación con el próximo viaje de intercambio a Corea del Sur donde no paró de insistir “que quería ir y que siempre había ido un árbitro”, ante eso se le explicó que la invitación al Open Ssireum Festival 2026 es para 10 personas: 6 luchadores, 2 luchadoras, 1 responsable del comité técnico y Maestro Shin que, además de ser el responsable del intercambio, actúa de traductor. Y es que en los últimos viajes siempre había ido solo una persona de responsable por la FLC, ya que los luchadores solo practican Lucha Ssireum y por eso no es necesario un árbitro de Lucha Canaria porque no va a ejercer ninguna función. Y lejos de querer que fuera un árbitro en activo, su insistencia era la de ir él. Es curioso desde ese día no volvió a coger el teléfono al presidente de la FLC.
La Federación de Lucha Canaria es una organización que vela por sus federados en escrupuloso cumplimiento de los estatutos y reglamentos. No podemos actuar en base a cambios de criterios constantes que generan incertidumbre.
Lamentamos el daño reputacional que el sr. Tomás Delgado está generando a nuestra Lucha Canaria. Pero como ha sucedido en otras ocasiones, es un nuevo espectáculo que pretende desviar a la atención de lo verdaderamente importante. Y la FLC no va a perder ni un instante más en conflictos estériles. Seguiremos la hoja de ruta buscando el crecimiento de nuestro deporte.