Publicamos el artículo de opinión de Rubén Mesa sobre la primera derrota de la temporada del del club Deportivo Tenerife.
En la tarde del pasado sábado, en el recinto capitalino, se llevaba a cabo el partido de la octava jornada del grupo uno de la Primera Federación que enfrentaba al Club Deportivo Tenerife y al Unionistas de Salamanca. Dos equipos que llegaban a este encuentro en diferentes rachas; uno que llegaba sin perder ningún partido, y a su rival, que le costaba mucho ganar los partidos y que estaba en posiciones de descenso.
En este partido vimos la peor versión de todo lo que llevamos de liga del Tenerife. Desde el inicio del partido le costó mucho saber interpretar lo que pedía el juego, con muchas imprecisiones, errores, fallos, sin saber cómo jugar, cómo poderle hacer daño a la defensa del Unionistas de Salamanca, que estaba muy bien replegada en todo momento, y que poco a poco fue creciendo con el paso de los minutos en el primer periodo. Ya dejó muy claro las evidencias de que podía generarle y hacerle daño a la defensa del Tenerife, que estaba muy separada y muy mal situada en el gol anulado tras el primer cuarto de hora de partido.
Poco a poco el equipo blanquiazul intentaba llegar a ataque, pero con un juego muy rápido y sin control, sin paciencia y sin hacer nada de daño al equipo salmantino, que estaba muy bien colocado en el campo, y que con facilidad rompía los intentos desesperados del Tenerife de querer llegar y no poder hacer daño en el área contraria.
Y esto cada vez tenía peor pinta. El buen juego de los salmantinos fue reflejado en el marcador, marchándose al descanso con ventaja, ya que si ellos supieron aprovechar sus oportunidades de gol para hacer daño a un gris Tenerife
Fiel reflejo de la mala primera parte que jugó el equipo Blanquiazul fue que Álvaro Cervera volvió a realizar en casa, por segundo partido consecutivo, un triple cambio al descanso. Con la entrada de Javi Perez y Fabricio se quería mejorar y tener mayor control del medio del campo. Y así fue, poco a poco el equipo isleño fue mejorando y creciendo con el paso de los minutos. La entrada de Alassan también fue el revulsivo, porque volvió loco a la defensa salmantina al llevar a cabo distintos intentos de entrar por banda, para poder generar la jugada del primer gol. Los de Cervera mejoraban con el paso de los minutos. Poco a poco el equipo salmantino se fue asentando en el campo y fue solventando las buenas jugadas de los locales, que con el paso de los minutos se vino abajo. Otra buena jugada a la contra de los visitantes, sabiendo interpretar y jugar de muy buena manera la contra, sentenciaba al encuentro al poner el cero a dos en el marcador, provocando la primera derrota de esta temporada de los blanquiazules.
La verdad que esto se veía venir desde hace algunos partidos, desde la victoria en la Ciudad Deportiva de Valdebebas ante el Real Madrid Castilla, que el juego se fue apagando, el equipo se enfrió y no supo acabar con buena sensaciones el partido. Se continuó con esas dudas y ese juego espeso y muy gris ante el Zamora, que si no hubiera sido por la pegada y por la calidad de nuestros jugadores en el último tramo del campo, nos hubiera costado mucho llevarnos la victoria.
Es cierto que la pasada semana tuvimos dificultades en cuanto al juego por la mala calidad del césped, pero también fue porque el equipo cacereño se supo adaptar mejor a las dificultades del campo que nosotros. Fueron mejores que el Tenerife en la segunda parte, y todo esto se fue evidenciando porque los tinerfeños se vinieron abajo, aunque sacaron un punto.
Los resultados estaban tapando estas dificultades en el juego, y cuando juntas mal juego con un mal resultado, pues las cosas son aún más difíciles de levantar.
Lo más positivo del partido del Tenerife frente al Unionistas de Salamanca es que esto puede ser una buena lección, un buen aprendizaje para los próximos partidos, para salir al campo con otra actitud y ser más sólidos, ser más contundentes en las áreas. No podemos ser tan vulnerables y que se juegue la mayor parte del partido en nuestro campo que en el contrario.
Como bien señalaba Álvaro Cervera en rueda de prensa al finalizar el partido del pasado sábado, tenemos que volver a hacer las cosas que estábamos haciendo bien en las primeras cuatro jornadas de Liga. Es cierto que ni éramos tan buenos ni ahora somos tan malos, ni que se va a ascender en la jornada cinco, ni en la octava. Este camino es largo, pero yo confío mucho en el equipo y creo que poco a poco va a ir mejorando para volver a la senda de los buenos partidos.
Es cierto que, a pesar de esta derrota, el Tenerife continúa el líder de la liga, llevándole dos puntos al Ferrol, cinco al Celta Fortuna y Real Avilés, y siete al Guadalajara. Así que el colchón que sacamos al inicio de liga nos sirve para este tipo de partidos, ya que las últimas dos semanas no hemos ganado, y nuestro rival más directo, el Ferrol, sí lo ha conseguido.
Toca ponerse las pilas y volver a trabajar duro porque nos vienen dos partidos muy difíciles consecutivos fuera de casa. La visita de este viernes al Barakaldo y la próxima semana jugar contra nuestro rival más directo, el Racing de Ferrol.
