El técnico grancanario deja a la UD Balos como líder de la Preferente de la Provincia de Las Palmas para incorporarse al Al-Nasr SC de la primera división de Libia de la mano de Víctor Afonso y con el reto de reestructurar la metodología del club.
A sus 24 años, el entrenador grancanario Toni Cruz se lanza a la aventura del fútbol profesional en Libia. De la mano de Víctor Afonso, el hijo del que fuera director deportivo de la UD Las Palmas -Toni Cruz-, pone rumbo al Al-Nasr SC: «Realmente voy como segundo entrenador de Víctor, pero es cierto que no vamos a entrenar a un equipo en específico. Vamos a llevar desde el primer equipo hasta sub-15, pasando por sub-17, sub-19, sub-23, todas las categorías. Vamos a reestructurar todo a nivel metodología», explica Cruz a pocos días de partir al norte de África.
A pesar de su juventud -nacido en 2002- el entrenador cuenta ya con una experiencia considerable en el fútbol canario. Se sentó por primera vez en un banquillo a los 18 años, en el infantil del Colegio Claret y poco después acumuló tres temporadas en la UD La Palma, consiguiendo un ascenso a preferente con el equipo palmero y disputando, la temporada siguiente, el playoff de ascenso a Tercera División.
Tras pasar por la estructura de la UD Telde, el pasado verano cogió las riendas del banquillo de la UD Balos, club que deja líder en solitario de la Preferente de la Provincia de Las Palmas: «He tenido la suerte de tener no solamente un mentor en casa, sino el nombre que tiene en este mundo, que evidentemente te pone presión encima, te miran más con lupa, pero también te abre más oportunidades», reconoce Toni Cruz.
Pero las oportunidades, cuando llegan, también hay que saber aprovecharlas, y es lo que ha hecho y demostrado el joven entrenador grancanario, que ahora da un salto que, reconoce, produce algo de vértigo: «Vértigo por dos razones. Primero, por cómo íbamos con el Balos, por cómo nos sentíamos de queridos, de apoyados yendo líderes. Y luego, sobre todo, porque al final es un país muy lejano, en otro continente, un choque cultural grandísimo y evidentemente ha tenido anteriormente conflictos bélicos. Da vértigo dejar a tu familia, a tus amigos, a todos tus seres queridos, la comodidad de Gran Canaria en definitiva», apunta.
Sin embargo, Toni Cruz tiene claro que el momento para apostar y vivir esta experiencia es ahora: «Para crecer hay que estar en situaciones incómodas, hay que vivir aventuras y el momento es este. Es el mejor momento para vivir una experiencia como esta y había que aceptarlo», afirma.

El reto en el Al-Nasr
El aterrizaje de Toni Cruz en Libia se produce de la mano de Víctor Afonso: «una persona que lleva bastante tiempo tratando de que trabajemos juntos. Él se ha vuelto a reactivar para entrenar, y me comentó la idea. Hemos ido realizando un proceso para que todo esté en orden, también para poder dejar mi club de la mejor manera posible, y se han dado ya las circunstancias para marcharnos y aprovechar la oportunidad», explica sobre como se ha dado esa inminente llegada al club libio.
La llega de de este tándem grancanario, al que se le suma también el preparador físico Chemi Soto, supone un intento del Al-Nasr por profesionalizar la estructura del club: «Vamos a reestructurar todo a nivel metodología, a nivel de día a día, de proceso, tratar de profesionalizar más aún si cabe y potenciar a uno de los clubes más grandes del país. Queda implantar un sello, una identidad, generar todo lo que queremos hacer. En primera instancia lo que vamos a hacer es reestructurar todo y ya luego seguirá andando diferentes etapas y veremos qué pasa», explica sobre el proceso del que se encargarán en este club de Libia.
En concreto, Víctor Afonso, Toni Cruz y Chemi Soto aterrizarán en Benghazi: «una ciudad en la que se respira fútbol. Dos de los equipos más fuertes de la liga están ahí y hay un derbi muy potente parecido al Madrid-Atleti» cuenta Cruz que son las referencias que les ha dado Alejandro Menéndez, entrenador español que también desarrolla su trabajo en el país africano.
«Nos dijeron que vamos a estar muy seguros, que era un club que funcionaba muy bien dentro de cómo funcionan los clubes libios. Por ahora lo que hemos visto es una afición súper pasional, una dedicación total al equipo y trataremos de ordenar esa pasión, de ordenar ese sentimiento para ser un poquito más metódicos y conseguir exportar más futbolistas, atraer a futbolistas de fuera y desarrollar futbolistas y entrenadores y formadores de la estructura», explica el joven entrenador grancanario.
Un entrenador moderno
«Siempre he tenido esa curiosidad por el juego, por descifrarlo, por entenderlo», explica Toni Cruz que se define como un entrenador «que está en constante aprendizaje» y a nivel ideológico le gustan los equipos «valientes, dominadores y verticales», asegura.
«Intentamos generarle contextos a los jugadores, darles herramientas para que los futbolistas desde su propia vivencia erren y acierten, para que luego cuando lleguen a situaciones en partido, haciéndoles trabajar en situaciones reales de juego en los entrenamientos, puedan tomar decisiones libremente. Al final nosotros no tenemos el mando de la play, no podemos estar constantemente diciéndoles lo que está bien y lo que está mal, porque además ni siquiera tenemos la verdad absoluta y no hay una ecuación correcta», describe sobre su manera de entrenar.
En su corta pero intensa carrera, Toni Cruz reconoce que ha tenido que convivir con una espada de doble filo por la figura de su padre: «Es evidente que hay críticas, hay muchas más miras puestas en mí de lo que se debería. Si además le ponemos el aliciente de la edad, pues mucho más. Pero también es cierto que oportunidades llegan, cuando haces algo bueno, lo minimizan, pero llega más fácil a muchos lugares. Es esa espada de doble filo con la cual hay que convivir, gestionar y aprovecharlo», explica.
«He tenido la posibilidad de aprender no solamente de él (su padre), sino de todas las personas que él ha podido hacerme ver, observar, aprender, charlar. Desde muy pequeño he estado ya formándome, desde los 16 años empecé con formaciones con el FC Barcelona, he podido charlar con entrenadores del fútbol profesional que han estado en la Unión Deportiva», explica Toni Cruz.
Ahora vuelve a aprovechar otra oportunidad, una en el fútbol profesional de Libia, que servirá para sumar experiencias en su curriculum y abrir las miras a otros mercados y otras maneras de vivir vinculado al fútbol: «Esa es la idea. Abrirnos el mercado árabe, asiático, africano. Y luego también sabiendo que ese currículum y ese bagaje con lo anterior nos va a servir para tener siempre aquí en Canarias las puertas abiertas.Y en Península, pues, opciones quizá más ambiciosas», explica.
De Libia, Toni Cruz espera llevarse no solo una experiencia profesional, sino también vital, y que este sea el punto de partida de una larga trayectoria en el mundo del fútbol: «Espero haber aprendido una nueva cultura, conocido a muchas personas, vivido experiencias que no hubiese podido vivir en cualquier otro lado y recordarla con cariño. Y que sea el salto para empezar en el fútbol profesional y hacer mi carrera y cumplir mis metas y objetivos».
Entre esas metas y objetivos, hay uno que sería especial, entrenar en el equipo de su tierra: «Hay entrenadores muy capacitados. El propio Robaina, Juan Manuel, Yoni Ojo, Raúl Martín, Mazinho. Yo estoy convencido de que poco a poco se van a ir dando más oportunidades y lo importante es que al que le llegue esté preparado, que tenga las ganas, la fuerza y el conocimiento para aprovechar la oportunidad porque eso nos va a abrir puertas a los demás. En el caso de que me llegue a mí, seré muy feliz porque al final uno siempre quiere llegar al fútbol profesional en casa y sería mucho más bonito que hacerlo fuera», reconoce Toni Cruz.
Por lo pronto, y a sus 24 años, este joven talento canario de los banquillos pone rumbo a Libia para emprender, bajo la tutela de Víctor Afonso, la primera aventura profesional de su carrera deportiva.
