El Cabildo de Gran Canaria ha informado este miércoles de la adjudicación de forma definitiva de la obra a esta Unión Temporal de Empresas, que planea llevar a cabo las obras en 30 meses.
El Instituto Insular de Deportes (IID), dependiente del Cabildo de Gran Canaria, ha adjudicado de forma definitiva a la UTE OHLA-Sando las obras de reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria por un importe de 192.888.434,21 euros, sin IGIC. La oferta de la unión temporal de empresas ha obtenido la mejor valoración global conforme a los criterios establecidos en el procedimiento de contratación, tanto en materia de solvencia y capacidad de ejecución como en la propuesta económica.
La adjudicación supone un avance decisivo en uno de los principales proyectos de mejora de las infraestructuras deportivas de Gran Canaria. La intervención permitirá renovar uno de los equipamientos de referencia de la isla y prepararlo para afrontar los retos organizativos y deportivos vinculados a la celebración del Mundial de Fútbol de 2030.
La UTE OHLA-Sando prevé un plazo de ejecución de 30 meses, con el objetivo de que las obras puedan estar finalizadas un año antes de la celebración de la cita mundialista. Ambas empresas cuentan con una amplia trayectoria en el sector de la obra pública y una consolidada presencia en la isla, donde han desarrollado actuaciones de gran envergadura.
En el caso de OHLA, multinacional española de construcción e ingeniería civil con sede en Madrid, y delegación en latiene entre sus obras de referencia la mejora de accesos a 13 estaciones del metro de Nueva York, la reconstrucción de puentes en la autopista Tri-State Tollway de Illinois y, en Gran Canaria, la carretera Agaete–La Aldea, que incluyó el túnel en servicio más largo del archipiélago.
Grupo Sando, por su parte, es una multinacional especializada en infraestructuras, conservación y gestión integral del agua, cuenta con proyectos como la ampliación del Hospital Comarcal de la Axarquía o la reforma del Parque Taller de La Cuesta en Tenerife.
El proyecto contempla una transformación integral del recinto, que incluye la demolición de las infraestructuras y estructuras actuales que deban ser sustituidas para ejecutar la nueva configuración del estadio. Posteriormente, se acometerá la implantación de los nuevos elementos y la instalación de la cubierta, dentro de una intervención que requerirá una planificación específica por su dimensión y complejidad técnica.
La reforma responde a los requisitos establecidos por la UEFA, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la FIFA para la celebración del Mundial de Fútbol de 2030. El objetivo es dotar a Gran Canaria de unas instalaciones deportivas modernizadas y adaptadas a las exigencias de una competición internacional de esta magnitud, reforzando su capacidad para acoger grandes acontecimientos deportivos.
El pliego de contratación contempla, además, que 46,7 millones de euros se reserven para la contratación de mano de obra, una cantidad que representa aproximadamente uno de cada cinco euros del presupuesto total. Esta partida forma parte de la planificación económica de una obra estratégica para el desarrollo de las infraestructuras deportivas de la isla.
