La reforma quiere ampliar los espacios sin humo a terrazas, playas, conciertos, festivales e instalaciones deportivas. Aún no está en vigor, pero ya ha abierto el debate en Canarias por su posible impacto en el ocio, el turismo y la organización de eventos.
El objetivo sanitario de la reforma no es lo que más discusión genera. La duda está en cómo se aplicaría en territorios como Canarias, donde buena parte de la vida social y económica ocurre al aire libre durante todo el año.
Terrazas, playas, conciertos, festivales, eventos deportivos y zonas turísticas forman parte del día a día de residentes y visitantes. Por eso, distintos sectores piden mirar la norma con detalle antes de aplicarla de forma general.

Festivales y grandes eventos: una de las principales dudas
Uno de los puntos que más atención despierta es qué pasará en festivales, conciertos y eventos al aire libre.
La preocupación no es solo que se prohíba fumar o vapear dentro de estos espacios. También importa cómo se explicará la norma al público, quién se encargará de hacerla cumplir y qué margen tendrán los organizadores para adaptarse sin complicar la experiencia de los asistentes.
El debate llega en un momento en el que las Islas se han consolidado como escenario de festivales, grandes citas musicales y competiciones deportivas.
El deporte también entra en el debate
La propuesta también afecta a las instalaciones deportivas. Si el texto avanza tal y como está planteado, estos espacios pasarían a formar parte de los nuevos entornos sin humo, también cuando las actividades se celebren al aire libre.
Para clubes, federaciones, organizadores y gestores de recintos, la clave estará en saber cómo aplicar la norma en la práctica: desde un partido o un torneo hasta una carrera popular o una prueba vinculada al turismo deportivo.
El cambio no solo afectaría al momento de la competición. También puede influir en la forma de organizar el evento, informar al público, coordinar accesos o diseñar actividades que mezclan deporte, ocio, gastronomía y turismo, algo cada vez más habitual en Canarias.
¿Cuándo entraría en vigor?
Las medidas no serían inmediatas.
El proyecto todavía debe pasar por el Congreso y el Senado antes de convertirse en ley. Después, entraría en vigor 20 días después de su publicación en el BOE.
Las preguntas que siguen abiertas
A partir de ahora, la pregunta no será solo dónde se podrá fumar y dónde no. También habrá que ver cómo se adapta la norma a espacios muy distintos entre sí: una terraza, una playa, un concierto o una instalación deportiva.
En Canarias, donde el turismo, la hostelería, el ocio, el deporte y los eventos tienen un peso clave, el debate irá más allá de la prohibición. La cuestión será cómo aplicar la ley sin perder de vista la realidad económica y social de las Islas.