Miguel Martín: la perla del balonmano canario que se curte en La Masía y ya toca la puerta de la élite

Este joven de Lanzarote ha ido quemando etapas a pasos agigantados en el balonmano. A sus 18 años, cumple su 4º temporada en el FC Barcelona, donde ya ha debutado con el primer equipo. También ha coleccionado varias medallas con las categorías inferiores de la Selección Española.

A Miguel Ángel Martín Duque (2007, Lanzarote) el balonmano le viene de familia. Su padre fue jugador del San José Obrero de Lanzarote, y desde los 4 años comenzó a practicar un deporte en el que ha ido subiendo escalones de manera imparable. 

Destacó desde muy pequeño en el San José Obrero, entrenando siempre con categorías superiores a la suya. En 2022 dio el salto a la cantera del FC Barcelona, equipo referencia en España y uno de los habituales en la lucha por los títulos europeos. Debutó con el primer equipo blaugrana en Liga ASOBAL en 2024 siendo todavía juvenil y esta temporada 25/26 se ha instalado ya en el Barça B.

Su palmarés con las categorías inferiores de la Selección Española es envidiable. Desde infantiles ha estado siempre en la órbita del combinado nacional acudiendo a jornadas de tecnificación. En el verano de 2024 fue campeón del mundo junior (sub20) cuando solo tenía 16 años, y en 2025 fue subcampeón del mundo juvenil (sub19).

Mi yo de cuando estaba en Lanzarote no se hubiese esperado que me hubiese pasado todo lo que me ha pasado hasta ahora, la verdad” asegura Miguel desde su habitación en La Masía, donde vive desde que aterrizó en Barcelona hace tres años y medio.

No hay mejor sitio para estar y para desarrollarse como deportista que la Masía. Es increíble cómo nos tratan” explica el lanzaroteño, que en los últimos años ha tenido compañeros ilustres como Lamine Yamal, Pau Cubarsí o Marc Bernal aunque explica que “aquí dentro cada uno está centrado en lo suyo y no te das cuenta”.

Un tren que no vuelve a pasar

Desde el momento en que me llamó el Barça yo supe que era un tren que no iba a pasar otra vez, así que tenía que aprovecharlo para cumplir mi sueño de ser jugador profesional de balonmano. Dejas a tu familia atrás y a tu tierra siendo muy pequeño, pero son cosas que tienes que sacrificar si quieres llegar arriba” explica Miguel Martín con una madurez impropia de un chaval de 18 años. Pero es un discurso que le sale de manera natural, quizás por eso de llevar casi cuatro años viviendo lejos de su casa.

Lo cierto es que en su casa, en Canarias, si bien en el balonmano femenino hay hasta tres representantes canarios en Primera División (Rocasa, Zonzamas y San José Obrero), la élite del balonmano masculino no pisa las islas desde la temporada 2002/2003, la última en la que el Balonmano Gáldar militó en la máxima categoría.

Una ‘sequía’ que se cortará este 7 y 8 de febrero con la disputa de la Copa de España de Balonmano en Telde. Un torneo que reúne a Barça, Dicorpebal Logroño La Rioja, IRUDEK Bidasoa Irun y Recoletas Atlético Valladolid, los cuatro mejores equipos de la primera vuelta de la Liga Asobal.

Que se celebre este torneo en Canarias es una oportunidad bastante buena para los aficionados de balonmano. No suele pasar que equipos de este nivel compitan en Canarias y es una oportunidad buenísima para ver ahí a los grandes jugadores del balonmano español. Y ojalá también la gente que no suela ver balonmano se pase y se enganche a este deporte” asegura Miguel sobre la disputa de este torneo en tierras insulares.

Y es que el balonmano compite en Lanzarote (y en el resto de islas) con otros deportes más mediáticos: “Es un deporte minoritario. A lo mejor en la liga de Lanzarote había 4 o 5 equipos. A veces éramos siete jugadores y no teníamos gente en el banquillo para poder cambiar y cosas así. Ahora que estoy aquí en Barcelona me doy cuenta que todo es diferente”, explica Miguel.

“Jugaba por diversión porque mi padre me había enseñado toda la vida balonmano y al fin y al cabo yo iba allí a Titerroy a jugar con mis compañeros, con mis amigos de toda la vida” explica el lanzaroteño que en 2022 recibió la llamada del FC Barcelona para jugar en su cantera: “Fue un cambio brutal para mí. Yo estaba acostumbrado a jugar ahí en Lanzarote y de repente llegas aquí al Barça. Tuve la suerte de que casi todos los compañeros ya los conocía de las jornadas de tecnificación de la selección, pero al fin y al cabo era otro mundo” rememora Martín.

Con apenas 14 años, Miguel dejó atrás a su familia y su isla para buscar cumplir su sueño de dedicarse al balonmano: “Mis padres sabían que yo quería esto. Y yo también lo quería, venir aquí a ver qué podía hacer con el balonmano y seguir mejorando. Y ellos también vinieron a Barcelona, vieron todas las instalaciones de la Masía y se quedaron muy tranquilos”.

Un ascenso imparable

Dentro del club azulgrana, este joven canario ha ido viviendo un ascenso imparable y ha ido quemando etapas con una rapidez solo apta para los elegidos. En la temporada 2022/2023, su primera temporada en Cataluña, jugó con el cadete del Barça. En la 23/24 da el salto a juveniles y llega a debutar con el filial azulgrana en categoría senior esa misma temporada y en su tercer año, en octubre de 2024, con apenas 17 años debuta en Liga Asobal con el primer equipo del FC Barcelona, mientras seguía perteneciendo a la plantilla juvenil.

«Yo no me lo esperaba, la verdad. Solo había entrenado una vez con el primer equipo y me llamaron directamente para jugar. Me llamaron una noche, que de hecho el día siguiente tenía examen y me dijeron que al día siguiente tenía que jugar con el primer equipo” rememora Miguel Martín.

Su debut en la Primera División del balonmano español no pudo ser mejor. Anotó 9 goles en 11 lanzamientos y fue el MVP de aquella jornada de Liga Asobal: “La verdad estaba bastante nervioso, no me lo creía. Pero al final hablando con mis padres y yo mismo también me dije que si me llaman es porque tengo que hacer lo que ya sé hacer, lo que hago siempre. Tenía que soltarme y así fue” explica el lanzaroteño.

Unos meses antes, en el verano de 2024, aún sin cumplir los 17 años, Miguel fue convocado por la selección junior (sub20) para disputar el campeonato de Europa que acabó ganado el combinado nacional: “Fue inesperado. Yo estaba entrenando con mi selección juvenil, preparando el Europeo que teníamos. Y esa generación de juniors había ya ganado el Europeo y el Mundial Juvenil. Y tiene unos jugadores que ahora, de hecho, todos juegan entre los mejores equipos del balonmano español y de la Champions. Fue una locura para mí, yo no me lo esperaba” asegura Martín.

Aquel verano de 2024 también participó en el europeo juvenil (competición que ‘le tocaba’ por edad): “Fue un verano movidito. La gente siempre suele decir que te quedas con esa mal sabor de boca de que has estado todo el verano fuera de tu casa, en el único momento que tienes ahí para estar con tu familia. Pero fue un verano que nunca voy a olvidar con esos dos Europeos y ojalá se repita más veces”.

Un futuro en el FC Barcelona… y la selección

Tras su impactante debut con el primer equipo del FC Barcelona, en la temporada 24/25 Miguel Martín jugó 9 partidos más con el campeón de Liga. Partidos y entrenamientos con el primer equipo que combinó con el Juvenil y el Barça B. En esta temporada 25/26 se ha establecido en el filial azulgrana y ha vuelto a disputar un encuentro con el primer equipo en Liga Asobal.

Antes de comenzar esta temporada 25/26, en agosto, Miguel Martín fue partícipe del subcampeonato del mundo junior que consiguió España en el Mundial disputado en Egipto: “Es una experiencia inolvidable jugar un Mundial. Una lástima que perdimos la final en penaltis, pero me llevó esa experiencia de estar todo el verano preparando el Mundial con mis compañeros. Somos como una familia porque nos llevamos conociendo muchos años, desde que yo jugaba en Lanzarote y vernos en las jornadas de tecnificación siendo infantiles hasta ahora es increíble”.

Instalarse en el FC Barcelona y ser parte de la selección absoluta son los objetivos a largo plazo de este canario: “Mis retos y mis sueños a la larga son estar en el primer equipo del Barça y si es posible, yo voy a trabajar con humildad día a día como estoy haciendo para ver si algún día puedo jugar en la selección absoluta y ya se verá hasta dónde llego” asegura Miguel Martín.

Este joven talento canario tiene su receta para el éxito clara: trabajo, sacrificio y esfuerzo diario para llegar lo más lejos posible en el balonmano nacional. Fue la receta que le llevó a la ciudad condal en 2022, la que le ha hecho ir quemando etapas a pasos agigantados dentro del FC Barcelona y la que seguirá aplicando para hacer de los sueños de aquel niño que dio sus primeros pasos en el pabellón de Titerroy, una realidad.