Los esfuerzos se centran en firmar a un director deportivo que tome las decisiones deportivas para acometer el intento de vuelta a la ACB.
Están a punto de cumplirse tres semanas de aquel fatídico 29 de mayo en el que el Dreamland Gran Canaria certificó su descenso a Primera FEB tras 31 años en la élite del baloncesto español. El siguiente lunes, Sitapha Savané anunciaba su renuncia a la presidencia y poco después, Willy Villar era cesado como director deportivo.
Toca, por tanto, reiniciar un proyecto deportivo que por dimensión y presupuesto será el candidato número uno al ascenso. Aridany Romero anunció que se ponía al mando de las operaciones del club hasta encontrar un director deportivo, y en esas aún está el Consejero de Deportes, que se ha rodeado de diversos asesores para tomar las decisiones en el club claretiano.
Francesc Solana es el favorito para tomar las riendas de la dirección deportiva, si bien, según cuenta La Provincia, sus altas pretensiones económicas han frenado unas negociaciones que iban por buen camino. Ahí aparece el nombre de Juanmi Morales, una vez descartadas otras opciones, como alternativa para dirigir la parcela deportiva del club.
Y hasta que no haya director deportivo, el resto de operaciones no se pueden desatascar. Desde elegir entrenador –Bruno Savignani parece el máximo favorito– hasta acometer los fichajes necesarios para conformar una plantilla a la altura de las expectativas.
Lo cierto es que el Granca tiene la fuerza suficiente para hacer esperar a jugadores de ‘top’ dentro de la categoría de plata. Muchos están interesados en formar parte de un proyecto -a priori- ganador, pero la paciencia puede tener ciertos límites.
El Dreamland Gran Canaria se ha tomado con calma la reconstrucción de un proyecto que quedó derruido el pasado 29 de mayo. De aquella plantilla se aspira a que Pelos y Alocén lideren el bloque del -esperado- regreso a ACB. Pero todo ello está supeditado al nombramiento del director deportivo, el paso clave que falta para que toda la maquinaria deportiva del club comience a trabajar.
