Trabajada victoria de La Laguna Tenerife ante el Joventut (80-74)

La Laguna Tenerife sumó hoy una alegría de mucho mérito en un pulso muy exigente ante un buen Asisa Joventut (80-74). En un domingo marcado por la desactivación por parte de las autoridades competentes de las restricciones insulares decretadas por la borrasca, con un escaso margen de maniobra por delante, un importante esfuerzo logístico del club para jugar con público, y el tremendo respaldo de los aficionados que pudieron acercarse hasta el Santiago Martín a última hora, el grupo de Jaka Lakovic respondió con una victoria muy trabajada, a pico y pala, la quinta en las siete jornadas disputadas de la Liga Endesa.

Costó un mundo superar a un rival bien dirigido en un mal día desde el tiro libre de los tinerfeños (19/32), que suplieron esa y otras carencias con un enorme esfuerzo defensivo para ir de menos a más y festejar una alegría que les afianza en la zona noble de la ACB. El liderazgo de Marcelinho Huertas (registro histórico incluido), dos triples claves de Arturs Kurucs, la energía de Vince Hunter para contagiar al grupo y el derroche atrás para minimizar a sus manejadores en los momentos finales del encuentro explican en parte el triunfo de hoy.

La contienda arrancó condicionada por los citados acontecimientos extradeportivos, que demoraron el inicio oficial del encuentro quince minutos. El Canarias movió el balón con criterio de entrada y fue Wes Van Beck quien asumió el protagonismo anotador, con siete puntos consecutivos (9-5), pero tampoco andaba del todo cómodo, ya que conforme avanzaban los minutos se dejaba más puntos de la cuenta desde el tiro libre (4/10 al descanso).

El Joventut aprovechó la ocasión y fue encontrando mejores sensaciones, intentó correr con Kraag como finalizador e hizo daño con los triples abiertos de Ndiaye, que se sumaban a la facilidad anotadora de Nico Laprovittola. La irrupción de Marcelinho Huertas y el poder interior de Gio Shermadini mantenían a los aurinegros por delante (25-21, min. 9), pero camino del receso el choque se tornó espeso para los intereses canaristas

Con los árbitros permitiendo muchos contactos ante el malestar del respetable y La Laguna Tenerife perdiendo la fluidez ofensiva del arranque, la Penya firmó un parcial de 2-14 justo antes de la pausa para darle la vuelta al guión e irse al intermedio seis arriba (39-45). Tras el paso por vestuarios, la escuadra de Lakovic se fajó aún mejor atrás y fue con todo a por el triunfo, espoleado por una afición totalmente volcada y hoy más clave que nunca.

No había manera de romper el partido con claridad, pero a base de intensidad e insistencia, los aurinegros fueron menguando las esperanzas visitantes. Un par de tapones de lujo de Hunter, dos triples fundamentales de Kurucs, varias acciones de coraje de Aaron Doornekamp y compañía, incluidos varios rebotes ofensivos muy importantes, junto a la calidad de Huertas fueron decantando la balanza a favor de los aurinegros.

Con Bruno Fitipaldo, el propio Marce y sus compañeros del perímetro dejándose la vida para minimizar el talento de sus manejadores, el Joventut perdió acierto y energía, circunstancia que el Canarias aprovechó para sellar un triunfo muy merecido. Uno de esos que, teniendo en cuenta todas las circunstancias, saben a gloria.