La actuación, con una inversión de 18,3 millones de euros, transformará el emblemático recinto en un espacio moderno, accesible y sostenible. La nueva cubierta, el revestimiento de bambú y la reorganización de espacios consolidan la renovación integral del histórico equipamiento
Las obras del Centro Insular de Deportes (CID) han superado ya el 60% de ejecución tras diez meses de trabajos, consolidando el avance de uno de los proyectos de transformación deportiva más importantes de Gran Canaria. El proyecto Mirando al mar, impulsado por el Cabildo de Gran Canaria, permitirá renovar integralmente esta infraestructura inaugurada en 1988 para adaptarla a las actuales necesidades deportivas, culturales y sociales, manteniendo al mismo tiempo la esencia arquitectónica que ha convertido al CID en un símbolo de la ciudad.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y el consejero de Deportes del Gobierno Insular, Aridany Romero, visitaron los trabajos, ejecutados por Construplan SL y diseñado por la UTE formada por Nexo Arquitectura y TPF Ingeniería, que entra ahora en una fase especialmente visible para la ciudadanía. La cubierta de madera de la pista principal ya está finalizada, la estructura del edificio trasero alcanza el 90% de ejecución y la subestructura perimetral supera el 75%. Esta última será la encargada de sostener las nuevas lamas de bambú que unificarán la imagen exterior del recinto y conectarán visualmente las distintas etapas históricas del edificio.
Antonio Morales destacó la importancia “de este edificio icónico, que tiene una presencia extraordinaria en el imaginario de la ciudadanía de toda la isla, porque además de los usuarios que se ejercitan a diario, también encierra parte de la memoria de la historia del deporte de la isla. Y ahora está llamado a ser, a partir de esta remodelación, un icono arquitéctonico de la ciudad”.
El presidente insular señaló también que “en este mandato, el deporte tiene una dimension de especial relevancia, no solo por los grandes eventos internacionales que hemos conseguido captar para la isla; o por el buen momento que atraviesan los clubes deportivos de élite gracias al aporte del Cabildo; también porque se está haciendo un esfuerzo impresionante en el deporte base”, afirmó Morales, que añadió como elemento clave “el reto que estamos afrontando también en materia de infraestructuras deportivas en todos los rincones de Gran Canaria”, y con especial incidencia “en la capital de la isla, ya que estamos hablando de tres futuros iconos arquitectónicos: la Ciudad Deportiva Gran Canaria, el Centro Insular de Deportes y el Estadio de Gran Canaria”. Morales concluyó destacando “la inversión es fruto de esa búsqueda por optimizar y mejorar las infraestructuras en todo el territorio insular y ponerlas a disposicón de la ciudadanía, además de generar iconos de referencia arquitectónica ligados al deporte como elemento de referencia para el urbanismo de la ciudad y de la isla”.
Aridany Romero, consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, destacó que “el CID comienza ya a reflejar la imagen moderna y abierta que tendrá una vez finalizada la obra”, subrayando además la complejidad técnica de una rehabilitación que requiere revisar, reforzar y adaptar la estructura original del edificio sin perder su identidad. En este sentido, el proyecto mantiene elementos emblemáticos como los pórticos de madera laminada e incorporará una nueva cubierta fotovoltaica con 728 paneles solares sobre cerca de 2.000 metros cuadrados para reforzar la sostenibilidad energética del recinto.
El consejero avando que “ya hemos superado el 60%, es muy probable que en la primera quincena de septiembre ya está finalizada la cubierta y las láminas del exterior estén puestas, y que para el mes de diciembre, ya esté concluida la obra en el edificio de la cancha deportiva, con sus gradas, gradas retractiles, por lo que incluso se podría jugar ya un partido de baloncesto en el primer mes del año próximo”. Romero se congratuló por el avance la obra, “no estamos teniendo ningún problema, se está ejecutando en tiempo y forma, algo destacable si tenemos en cuenta que estamos en una obra de 19 millones de euros, de gran magnitud y en una instalación con más de 30 años”.
Uno de los elementos más representativos del proyecto es precisamente la nueva envolvente arquitectónica. El revestimiento de bambú ya está completamente acopiado en la obra y la fachada de la Avenida Marítima se encuentra prácticamente ejecutada. Actualmente, los trabajos avanzan en el entorno del edificio Fayna, donde ya puede apreciarse la solución curva de las esquinas diseñada para aportar continuidad, fluidez e identidad al conjunto. La previsión es que esta nueva piel exterior quede terminada antes de finalizar el verano.
El entorno de la piscina también registra importantes avances. La estructura principal ya está concluida y los próximos trabajos permitirán ejecutar impermeabilizaciones, canalizaciones y las playas de piscina, una vez completadas las protecciones pasivas. Esta zona podría estar finalizada entre septiembre y octubre. Además, el proyecto contempla la piscina a cota cero y una completa renovación de vestuarios, gradas y espacios de servicio para mejorar la accesibilidad y funcionalidad de toda la instalación.
Por otro lado, todo el material de la nueva cubierta del pabellón ya se encuentra en la obra y su instalación comenzará a finales de este mismo mes. Esta actuación permitirá visualizar la cobertura definitiva del recinto y avanzar posteriormente en los trabajos interiores del pabellón, cuya fase de obra civil podría concluir a finales de año. También empiezan a apreciarse algunos de los elementos más singulares del futuro CID, como la pista de running que recorrerá el balcón hacia la Avenida Marítima y conectará con las nuevas escaleras de evacuación.
El futuro Centro Insular de Deportes mantendrá su carácter polivalente y contará con capacidad para albergar competiciones deportivas y eventos culturales con un aforo superior a las 3.500 personas, adaptado a los actuales estándares de seguridad, accesibilidad y confort. Superado ya el ecuador de la obra, el recinto comienza a proyectar la imagen de un nuevo referente deportivo y cultural para Las Palmas de Gran Canaria y para toda la isla.