La UD Las Palmas ha marcado el primer gol en 16 de los 31 partidos jugados hasta la fecha y tan solo el Albacete ha sido capaz de remontar cuando el equipo amarillo se ha puesto por delante en el marcador.
La derrota ante el Albacete. El empate del Castellón. Los minutos finales ante el Sporting. Las sensaciones recientes del aficionado amarillo es de un equipo agobiado en los minutos finales, planteamientos rácanos y un Dinko Horkas salvador. Sensaciones en parte ciertas, pero que responden a una filosofía que ha sido constante durante la actual temporada.
Partidos basados en el control y en administrar las ventajas en el marcador son un rasgo del planteamiento de Luis García que se viene dando desde el inicio de la competición y que, a tenor de los datos, no le ha salido nada mal al técnico amarillo.
Golpear primero. Victoria -casi- segura.
La UD Las Palmas se ha puesto por delante en el marcador en 16 de los 31 partidos jugados hasta el momento: 12 de ellos los ganó, sufrió 3 empates, y cayó derrotado en solo 1 ocasión (el mencionado partido de Albacete).
Solo el Burgos CF -no ha sufrido ninguna remontada- mejora ese dato, lo que sitúa a Las Palmas entre los equipos más fiables de la categoría cuando golpea primero.

Además, 7 de esas 12 victorias fueron por un gol de diferencia, reforzando la idea de que el equipo sabe manejar esas distancias cortas en el marcador. Y es que los buenos resultados de la Unión Deportiva se han cimentado en su defensa férrea. De ahí las 12 porterías a cero cosechadas hasta el momento. Y de ahí que el entrenador -y el equipo- estén cómodos y seguros en el manejo de las ventajas mínimas.
Las limitaciones ofensivas
Tampoco es que Las Palmas pueda presumir de grandes números en ataque. Es el 9º equipo más goleador de la categoría -pero con registros lejanos a los acompañantes en puestos de playoff- y el 12º en tiros a puerta por partido.
Un equipo que genera poco volumen no puede permitirse intercambiar golpes durante los encuentros, y por eso decide frenar los ritmos de partido una vez se pone por delante en el marcador.
Y en cuanto al ataque, aparece otro dato clave: la UD es el 5º equipo más efectivo de cara a gol. Cada gol adquiere un valor estratégico enorme y explica el planteamiento de Luis García: proteger lo conseguido antes que exponerse a perderlo.
Un plan elegido
Las palabras de Luis García tras caer ante el Albacete resumen bien esta idea: «Cuando nosotros entramos en la locura del partido, no somos un equipo bueno, tenemos que jugar con control». Y no es la primera vez que el ovetense se ha mostrado crítico con la pérdida de iniciativa de partidos durante el año.

Dominio de los encuentros, sacar partido de la efectividad de cara a puerta y administrar ventajas. Esta es la filosofía que ha propuesto Luis García desde su llegada al banquillo de Las Palmas para un equipo que no está construido para el caos sino para imponerse desde el control.
Los números, en la jornada 31, le dan la razón al técnico amarillo. Ahora queda la difícil tarea de sostener esa convicción entre los jugadores en el tramo más tenso de la temporada, cuando el miedo a perder pese más que la ventaja conseguida.
