El técnico y la capitana blanquiazul, Patri Gavira, protagonistas en sala de prensa tras el encuentro de Copa de la Reina ante el Sevilla FC en el Estadio Jesús Navas
El Costa Adeje Tenerife Egatesa selló su clasificación tras un exigente encuentro ante el Sevilla FC en el Estadio Jesús Navas, en un partido marcado por la competitividad, el trabajo colectivo y la capacidad del equipo para sobreponerse a la adversidad.
El entrenador blanquiazul, Adrián Albéniz, destacó la dificultad del escenario y el planteamiento inicial del equipo: “Sabíamos que era un campo complicado. En la primera parte fuimos un equipo serio y ordenado, evitando situaciones de gol aunque llegó el primero de ellas bastante rápido. Las chicas son competitivas y fueron capaces de igualar el partido muy pronto”.
El técnico valoró especialmente el rendimiento tras el descanso: “La segunda parte fue bastante buena. Tuvimos el gol y otra acción clara para cerrarlo con el 1-3, pero no se dio. Hay que saber cuándo toca sufrir y trabajar todas a una”. Albéniz subrayó además la gestión del balón parado y el compromiso del grupo: “Gestionaron muy bien las acciones a balón parado e intentamos no sufrir en exceso. Verlas jugar y competir es un gustazo, me demostraron lo profesionales que son. Ellas mismas se exigen entre sí en el terreno de juego y eso es una demostración más de que se han ganado el apodo de Las Guerreras”.
El mensaje del entrenador fue claro tras el encuentro: “Tienen que seguir luchando y aislarse de cualquier situación externa. No tenía ninguna duda de que hoy iban a dar la cara”.
Por su parte, la capitana, Patri Gavira, hizo un balance positivo del partido y del momento del equipo: “El objetivo está cumplido. Veníamos algo tocadas a nivel emocional y el equipo ha demostrado que este era un partido de vestuario y de club. Estoy muy orgullosa de todas mis compañeras y también de los místeres que han venido a echarnos una mano”.
Gavira destacó la importancia de la unión del grupo: “El mensaje fue respetarnos unas a otras y no tirar por la borda el trabajo de todos estos meses. El rumbo tenía que seguir siendo el mismo; este barco tenía un mismo destino y debíamos confiar en nosotras. Todas unidas, y así ha sido”.
La capitana también puso en valor la reacción del equipo tras el gol encajado: “Cuando mejor estábamos nos marcaron, pero el equipo se sobrepuso a cualquier adversidad y logramos el empate en una acción a balón parado. Sabíamos que íbamos a sufrir porque el Sevilla venía haciendo las cosas muy bien. Fue un partido de muchos duelos y cayó de nuestro lado”.
Finalmente, la jugadora se refirió al próximo parón navideño: “Tenemos pocos días para preparar el siguiente partido y no hay margen para grandes cambios. Hemos dado continuidad al trabajo y ese era el camino. Ahora toca desconectar en este parón; nos adaptaremos y trabajaremos como siempre. Este descanso viene bien a nivel físico y mental, porque el equipo ha trabajado mucho desde el inicio de temporada y se lo merece”.