Las amarillas imponen su ley en la red y se adjudican el I Memorial Rosa Bolaños Molina tras superar en tres sets al Haris.
Victoria trabajada del CV Emalsa Gran Canaria para alzar el trofeo del I Memorial Rosa Bolaños Molina. Las grancanarias tiraron de solidez en el bloqueo, agresividad en el servicio y una gran efectividad en ataque para doblegar por la vía rápida (25-22, 25-17 y 25-19) a un combatiente CV Haris de Tenerife en un choque marcado por el dominio amarillo en los momentos decisivos de cada parcial.
Comienzo eléctrico
El arranque del partido estuvo caracterizado por un alto ritmo e intensidad por parte de ambos sextetos. La escuadra dirigida por Ricardo Lemos consiguió tomar una ligera ventaja en el luminoso (10-12) apoyada en mejores sensaciones iniciales; sin embargo, las grancanarias no cedieron espacio, apretaron en el ataque tras recepción y ajustaron la segunda línea para restablecer la igualdad (20-20).
La vuelta al marcador en favor del Olímpico llegó con una buena racha desde la línea de cuatro metros por parte de Akamere, sumada a una pared infranqueable en la red formada por Lucre Castellano e Inés Victory al bloqueo (21-20). La recta final de la manga se vio salpicada por imprecisiones en el servicio de ambos lados, regalando puntos no forzados en la rotación. Finalmente, la contundencia en el remate de Magui Frías y Petra Indrová terminó por cerrar el parcial a favor del Olímpico (25-22).
El segundo parcial arrancó de nuevo con máxima paridad, aunque esta vez el conjunto amarillo tomó la iniciativa desde los primeros compases marcando brecha (9-3). La agresividad desde el servicio del Emalsa desestabilizó al equipo visitante, provocando continuos desajustes en el pase del cuadro tinerfeño que dispararon la renta en el luminoso (14-6).
Aunque el Haris se empleó a fondo en defensa para prolongar los intercambios, la solidez del cuadro grancanario terminó por sellar la manga sin dar margen a la remontada (25-17).
El tercer parcial comenzó como un calco del set anterior (7-4). Sin embargo, la dinámica duró poco: las pupilas de Ricardo Lemos ajustaron su juego y apretaron en la red hasta neutralizar la ventaja e igualar el luminoso (12-12).
Fue una gran racha desde la línea de cuatro metros de Magui Frías la que rompió el set a favor del Olímpico (18-12). El gran trabajo del conjunto grancanario en el saque y bloqueo, sumado a los problemas en la recepción del Haris, terminó por sentenciar este tercer acto (25-19) y certificar el triunfo para que el I Memorial Rosa Bolaños Molina se quedara en casa.