Una de las capitanas del conjunto blanquiazul puso fin a una trayectoria que ya forma parte de la historia del club, este pasado domingo frente al Deportivo Abanca en el Heliodoro. Con más de 200 partidos como guerrera, la defensora catalana deja una huella imborrable en la entidad tinerfeña. “Esta ha sido mi casa y siempre lo será” expresó la futbolista.
El Costa Adeje Tenerife Egatesa ha comunicado oficialmente que María Estella no continuará formando parte de la plantilla blanquiazul tras la finalización de su contrato con la entidad.
Con esta despedida, concluye una de las etapas más importantes y representativas de la historia reciente del club. María Estella cierra su trayectoria como blanquiazul después de once temporadas en la isla, convirtiéndose en una de las grandes referentes del crecimiento y consolidación del club en la élite del fútbol femenino nacional.
La futbolista gerundense llegó al club en 2015 procedente del RCD Espanyol y, desde entonces, ha sido ejemplo de compromiso, liderazgo y profesionalidad. Durante su etapa como blanquiazul disputó 217 partidos oficiales y anotó 12 goles, dejando una profunda impronta tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Capitana y referente del vestuario, Estella ha representado como pocas jugadoras los valores de esfuerzo, pertenencia y constancia que definen el carácter de las guerreras. Su regularidad y entrega la convirtieron en una pieza de gran valor dentro del proyecto deportivo durante más de una década. No en vano, en el momento de su despedida quiso poner el foco precisamente en aquello que más ha significado para ella durante todos estos años: el vestuario.
La defensa recordó a compañeras y referentes que ayudaron a construir los cimientos del club y destacó la importancia de mantener esa esencia que ha acompañado al equipo durante generaciones. “Si tuviera que quedarme con algo de Tenerife sería con la palabra vestuario”, afirmó emocionada, reivindicando el papel de compañeras que son pioneras como Pisco, Patri Gavira o Mari Jose y de todas aquellas futbolistas que, desde el trabajo silencioso, han contribuido al crecimiento de la entidad.
La defensa catalana se despidió este domingo sobre el césped del Heliodoro Rodríguez López, escenario de una jornada cargada de emociones. Antes del encuentro, ambos equipos le rindieron homenaje con un pasillo de honor, mientras que el presidente de la entidad, Sergio Batista, le hizo entrega de un marco conmemorativo con una camiseta especial en reconocimiento a su trayectoria y a los 217 partidos disputados como blanquiazul.
Ya en el partido, Estella ingresó al terreno de juego en el minuto 85 sustituyendo a Elba Vergés y pudo disfrutar de sus últimos minutos con la camiseta del Costa Adeje Tenerife Egatesa ante una afición completamente entregada. Tras el encuentro reconoció haber vivido una semana especialmente intensa, tratando de disfrutar cada instante y agradeciendo el cariño recibido por parte de todas las personas que forman el club. “No era consciente de todo el cariño que se me tenía”, confesó tras el pitido final, visiblemente emocionada.
La ya excapitana blanquiazul quiso agradecer el apoyo recibido por parte de sus compañeras, cuerpo técnico, trabajadores y afición, destacando que se sintió arropada desde el momento en que comunicó su decisión al vestuario. Un respaldo que hizo aún más especial su despedida sobre el césped del Heliodoro. “Esta ha sido mi casa y siempre lo será”, aseguró. Tenerife, recordó, le abrió las puertas del fútbol y le permitió crecer tanto profesional como personalmente, hasta el punto de considerarse “una tinerfeña más”.

Estella también quiso poner en valor la evolución experimentada por la entidad desde su llegada en 2015. La capitana recordó aquellos primeros años en los que el equipo se desplazaba en furgonetas conducidas por directivos, entrenadores o las propias jugadoras, una realidad muy distinta a la que vive hoy el club. Su testimonio refleja el enorme crecimiento de una entidad que, gracias al esfuerzo colectivo de muchas personas, ha logrado consolidarse en la élite del fútbol femenino español. Desde aquellos comienzos hasta la actualidad, con una estructura cada vez más profesional, el respaldo de la afición y la posibilidad de disputar encuentros en escenarios como el Heliodoro Rodríguez López, María ha sido testigo y protagonista de una transformación histórica.
“Me voy sabiendo que hemos hecho un gran trabajo”, señaló con orgullo, convencida de que el esfuerzo de todas las personas que han formado parte del proyecto ha permitido construir las bases de un futuro prometedor para el club.