El segundo entrenador Jon Ander y la jugadora Natalia Ramos destacan la gran primera parte, la reacción del rival en la segunda mitad y la ambición intacta del equipo para seguir sumando.
El Tenerife y el Granada empataron (2-2) en un partido intenso disputado en el Heliodoro Rodríguez López. Las blanquiazules protagonizaron una primera parte de gran nivel, pero el conjunto nazarí reaccionó tras el descanso para igualar el marcador. El equipo mantiene su buena dinámica de resultados, aunque la primera victoria en casa sigue resistiéndose.
Tras el encuentro, el segundo entrenador, Jon Ander, analizó las claves del empate. “El plan nos salió muy bien en la primera parte a nivel posicional. Encontramos las ventajas que queríamos y el equipo hizo un muy buen trabajo con balón, algo que se vio reflejado en el 2-0”, explicó. Sin embargo, lamentó que “en la última acción de la primera parte encajamos un gol que les dio alas”.
Sobre la segunda mitad, apuntó que “nos costó más. Ellas ajustaron bien y el balón nos duraba muy poco. La ocasión más clara fue el mano a mano de Sakina; si hubiese entrado, el partido habría cambiado por completo”. El técnico reconoció que la sensación es “agridulce, sobre todo por la gran primera parte”.
Jon Ander profundizó en la dinámica del equipo en casa: “El hecho de no haber ganado aún en el Heliodoro parece que nos resta valor a lo que estamos haciendo. A nivel numérico y de juego hemos dado un paso adelante y somos el mejor equipo fuera de casa en la liga. Si miras la clasificación y los puntos, todos habríamos firmado este inicio”.
Añadió además que “se nos escapan en casa por detalles muy pequeños. Cuando ganemos aquí, el equipo se liberará y empezarán a caer las victorias. A nivel de juego estamos muy por encima del año pasado”.
El técnico también celebró el regreso de Koko: “El griterío y las sonrisas que generó su vuelta reflejan lo querida que es. Más allá de lo que aporta a la afición, nos va a dar muchísimo en lo futbolístico”.
De cara al siguiente encuentro, volvió a reivindicar el buen momento del grupo: “Esto es fútbol. Hoy se escapan dos puntos y duele, pero con la semana cambiará la sensación. Seguimos sin perder. El Atlético de Madrid no necesita presentación y no hay mayor motivación que tener la posibilidad de ganar en casa dentro de siete días”.
Por su parte, la jugadora Natalia Ramos expresó su sentimiento tras el empate: “Es un empate con sabor agridulce. Hicimos muchas cosas bien, sobre todo en la primera parte. Al final es fútbol y en la segunda ellas nos pusieron las cosas más complicadas. Está claro que el equipo salió con una energía muy buena; fuimos entrando al partido y estábamos contentas con lo que mostramos, pero después del descanso nos condena un poco”.
La central blanquiazul destacó la importancia de seguir ajustando detalles: “Tenemos que modificar errores para la próxima y mantener la misma ambición. La ocasión de Sakina hubiera cambiado el partido si llega a entrar”.
Aún así, subrayó la buena dinámica del grupo: “Seguimos teniendo resultados positivos y estoy segura de que pronto llegará la victoria. A nivel personal, estoy muy contenta con el gol, con seguir mejorando, creciendo y aportando al equipo”.
El Tenerife ya piensa en su próximo compromiso, nuevamente en el Heliodoro, el domingo 23/11 a las 12:00 ante el Atlético de Madrid, donde buscará transformar las buenas sensaciones en una victoria ante su afición.