El técnico blanquiazul afronta con ilusión el debut en Primera RFEF, confía en la competitividad del nuevo proyecto y pide eficacia para que el equipo no dependa de los errores del rival.
El CD Tenerife arranca este domingo su nueva etapa en Primera RFEF y su entrenador, Álvaro Cervera, ha querido dejar un mensaje claro antes del debut: «El Tenerife tiene que ganar los partidos, no esperar a que los pierda el contrario», señaló en una entrevista en exclusiva para TV Canaria.
El técnico blanquiazul reconoció que existe cierta inquietud por cómo arrancará la competición, pero también ilusión y confianza en el trabajo realizado: «Todo ya va enfocado a que cuando se dé la charla el domingo se haga sabiendo lo que se va a hacer para tratar de ganar». Considera que la pretemporada, desarrollada en las islas por motivos económicos tras la salida del club del fútbol profesional, ha sido positiva: «Pudimos tener algún partido más competitivo, pero creemos que la preparación ha sido buena. No tenemos ninguna queja».
Cervera es consciente de que afronta un proyecto casi nuevo, tras la salida de buena parte de la plantilla del curso anterior. «Sabíamos que muchos futbolistas se marcharían y preveía que había que hacer un equipo casi nuevo», explicó, aunque confía en que la adaptación no se alargue: «Esperemos no tener que esperar 3-4 jornadas para rodarnos. El equipo va a competir, pero además tiene que ser peligroso y eficaz».
El entrenador defendió la sintonía con el club y el área deportiva que lidera Manu Guill: «Ningún problema, todo lo contrario. Estar de acuerdo en todo sería de tontos, pero no significa que estemos peleados», subrayó. También destacó la cercanía de figuras como Felipe Miñambres y Ayoze, a quienes percibe muy implicados: «Se les ve que quieren sacar esto adelante, no porque sea su trabajo, sino porque lo sienten».
De cara a la nueva categoría, Cervera señaló que el scouting será más laborioso que en el fútbol profesional, al no contar con los mismos recursos técnicos, aunque aseguró que su obligación es preparar siempre al equipo conociendo bien al rival. En cuanto al VAR, mostró reservas tras la experiencia pasada: «El año pasado solo cortaba el juego y creaba discrepancias. Si mejora, puede servir. Por lo que he visto ya no se para tanto y se ira solo determinadas jugadas. Aunque sea de ensayo, puede estar bien”.».
El técnico también recordó su motivación personal para continuar en la isla tras la dura temporada anterior: «El año pasado fui muy feliz aquí entrenando al equipo, aunque no con los resultados. Eso me hizo pensar: hay que quedarse para intentar devolverlo». Ahora, con el estreno en Primera RFEF a la vuelta de la esquina, su mensaje es contundente: el Tenerife no quiere depender de nadie, sino salir a ganar desde el primer minuto.
