El Balonmano Gáldar niega los supuestos insultos racistas que obligaron a vaciar su pabellón en el partido ante el Saeplast Cañiza

El encuentro disputado este sábado se detuvo a siete minutos para el final por unos supuestos insultos racista gritados desde la grada. El club niega este hecho y además denuncia que «la actuación desarrollada no siguió la secuencia prevista en el protocolo de actuación».

El partido de este sábado entre el MMT Fest Balonmano Gáldar y el Saeplast Cañiza, correspondiente a la jornada dos de competición de Primera Nacional Masculina quedó marcado por la decisión de los colegiados de desalojar el Juan Vega Mateos, pabellón del conjunto local, tras escucharse desde la grada unos supuestos insultos racistas.

El acta del partido recoge que el encuentro se detuvo en el minuto 53:47 «durante aproximadamente 15 minutos, después de que desde la grada local se dirigieran al jugador del Club «B» (equipo visitante), con dorsal número 50, D. Pedro Joseus de Almeida, los siguientes términos: «negro», «mono», acompañados del sonido ‘uh, uh’«.

Es en ese momento cuando, según lo recogido en el acta, se «indica al delegado de campo que se comunique por megafonía que cesen los insultos», ante la imposibilidad de identificar a la persona que profirió los insultos por parte de los colegiados. «Acto seguido, los jugadores del equipo ‘B’ identifican a la persona que realizó dichos comentarios, por lo que se indica al delegado de campo que dicha persona debe abandonar la instalación» y ante la negativa de esta persona de abandonar el recinto «se decide desalojar el pabellón en su totalidad», según se recoge en el acta, pudiéndose así acabar el encuentro sin público en las gradas.

El Balonmano Gáldar niega los insultos racistas

El Balonmano Gáldar ha querido explicar lo sucedido este domingo emitiendo un comunicado oficial tras revisar las diferentes grabaciones de las que dispone el club: «No consta en las grabaciones de vídeo y audio revisadas ninguna manifestación de carácter racista que permita corroborar los supuestos insultos que habrían motivado la decisión arbitral», explica el comunicado.

«La persona que posteriormente fue señalada e identificada como presunta autora de dichos comentarios se encontraba en una zona directamente cubierta por las cámaras de nuestra retransmisión y por el registro de audio disponible, por lo que el club dispone de material que permite analizar objetivamente la secuencia de los acontecimientos», detalla el comunicado del club grancanario.

Además, desde el Balonmano Gáldar denuncian que «según el material y la secuencia de hechos que hemos podido revisar, la actuación desarrollada no siguió la secuencia prevista en el protocolo de actuación para el restablecimiento de la normalidad, que contempla, ante una suspensión temporal, la difusión de mensajes de advertencia, un tiempo prudencial para comprobar si se restablece la normalidad y la posterior reanudación del encuentro si dicha normalidad se recupera. En este caso, el partido no llegó a reanudarse tras la advertencia por megafonía».

Aún así, el club de Gáldar explica que en todo momento se acató la decisión, procediendo a desalojar a los 600 espectadores que habían en las gradas «demostrando la actitud y disposición de nuestra afición para colaborar y mantener el normal desarrollo del encuentro», explican en el comunicado.

Al mismo tiempo, avisan que lo recogido en el acta no corresponde con los registros audiovisuales de los que dispone el Balonmano Gáldar «motivo por el que se reserva el derecho a presentar las alegaciones y actuaciones que correspondan ante los organismos competentes, aportando las pruebas de las que dispone», explican en el comunicado.