El histórico club de hockey línea y patinaje artístico, con 29 años de trayectoria y 18 títulos conquistados en las últimas 21 finales disputadas, protagonizó ante una abarrotada plaza de Don Benito el inicio de las Fiestas de Nuestra Señora de Los Dolores del emblemático barrio de Schamann.
El pregón del Molina Sport sirvió para dar oficialmente el pistoletazo de salida a unas fiestas que volverán a convertir Schamann en uno de los grandes puntos de encuentro de la capital grancanaria durante el mes de septiembre.
La programación combina tradición y propuestas para todas las edades, manteniendo el espíritu participativo que caracteriza a unas celebraciones profundamente arraigadas en la identidad del barrio. Durante estos días, las calles y plazas de Schamannvolverán a convertirse en espacios de encuentro, convivencia y celebración, con vecinos y visitantes compartiendo momentos en torno a unas fiestas que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Un ambiente festivo que tiene como protagonista a un barrio orgulloso de sus raíces y de sus tradiciones, y que este año ha querido confiar en el Molina Sport para poner voz al inicio de unas celebraciones muy especiales. La elección del club como pregonero supone también un reconocimiento a sus casi tres décadas de trayectoria y a la estrecha relación que mantiene con Schamann, donde el deporte, la convivencia y el sentimiento de pertenencia han ido siempre de la mano.
Un orgullo compartido: Schamann y Molina Sport, ejemplo de esfuerzo y superación
“Ser pregonero de unas fiestas no es únicamente abrir un programa de actividades.
Es recibir la responsabilidad y el privilegio de representar durante unos minutos a un barrio, a su gente y a su historia”, aseguró el fundador y presidente de Molina Sport, Alejandro Molina, como parte de un pregón que reivindicó su estrecho vínculo con el barrio y con el deporte como herramienta de unión: «Molina Sport nunca ha sido solamente un club de hockey línea y de patinaje artístico», se destacó ante una orgullosa plaza de Don Benito, el alma del vecindario.
Un sentimiento compartido con Schamann, un barrio que, como el propio club, conoce bien lo que significa «trabajar, luchar y no rendirse jamás». Y todo ello con una referencia especial al histórico pabellón García San Román, «memoria, historia, deporte, infancia y familia», un símbolo, un patrimonio humano y deportivo que, subrayó el pregón, «merece ser cuidado por todo lo que nos ha dado y lo que representa”.o, protegido y
no quedar en el olvido».
Pocas elecciones podían tener tanto significado para Schamann como la de Molina Sport, ya que el club lleva 29 años formando parte de la vida del barrio. Sus éxitos han dado visibilidad a Schamann en el panorama deportivo nacional, como por ejemplo con la organización de la Copa de Europa del 2023 que se adjudicó el club capitalino.
Porque muchas de las personas que han vestido sus colores han crecido en sus calles. Y porque detrás de cada campeonato hay una historia colectiva construida durante años.
Este viernes, el Molina Sport cambió por unas horas la pista por el escenario y el stick por el micrófono, pero el sentimiento fue el mismo: el de representar a Schamann.
Y en una plaza de Don Benito abarrotada de vecinos, el club de hockey línea y patinaje artístico pudo devolver una pequeña parte del cariño que el barrio le ha entregado durante casi tres décadas.
Las fiestas de Nuestra Señora de Los Dolores ya están en marcha.
Y este año, su pregón tuvo un color muy especial: el amarillo del Molina Sport, el color de un club que también es historia y orgullo de Schamann.
