El preparador físico renueva su compromiso con el CV Emalsa Gran Canaria para la temporada 2026-2027. Tras su experiencia con la selección española U22, analiza los retos físicos de un curso en el que el equipo volverá a competir en la élite nacional y europea.
El CV Emalsa Gran Canaria seguirá contando una temporada más con Carlos Hernández al frente de la preparación física del primer equipo. Tras formar parte del cuerpo técnico de la selección española U22 en el Campeonato de Europa, el preparador regresa a la disciplina grancanaria con la experiencia adquirida en el torneo continental y la ilusión de afrontar un nuevo curso marcado por la exigencia de la Liga Iberdrola y la competición europea. En esta entrevista, Hernández repasa su verano con la selección, explica las claves de la preparación física en una temporada de máxima exigencia y analiza el potencial de crecimiento de la plantilla.
Este verano ha formado parte del cuerpo técnico de la selección española U22 en el Campeonato de Europa. ¿Cómo ha sido la experiencia y con qué sensaciones regresa al CV Emalsa Gran Canaria?
La experiencia ha sido increíble, no solo en el plano deportivo, con la consecución de un cuarto puesto en el Campeonato de Europa, sino también a nivel personal. Ha sido un privilegio compartir este camino con un grupo humano extraordinario, tanto con las jugadoras como con el resto del cuerpo técnico. Regreso al club con muchísima ilusión y con una motivación renovada. Competir en un torneo internacional siempre despierta aún más ese espíritu competitivo y las ganas de seguir creciendo.
Trabajar en un campeonato internacional siempre deja aprendizajes. ¿Qué aspectos cree que puede trasladar ahora al trabajo diario con el equipo?
Siempre intento incorporar nuevas ideas, ejercicios y formas de gestionar las cargas de entrenamiento. Sigo aprendiendo y soy consciente de que todavía tengo mucho margen de crecimiento, pero cada experiencia me permite continuar construyendo y mejorando poco a poco. Probablemente, uno de los aprendizajes más importantes ha sido comprobar nuestra capacidad para afrontar un reto de esta magnitud con muy poco tiempo de preparación. También destacaría la gestión y el control de las cargas durante los días previos y cercanos a la competición, cuando cada decisión puede tener una gran influencia en el rendimiento de las jugadoras.
El CV Emalsa Gran Canaria afronta una temporada muy exigente, con competición nacional y europea. Desde la preparación física, ¿cuáles serán las claves para que el equipo pueda mantener un alto nivel de rendimiento durante todo el curso?
El principal objetivo será minimizar el riesgo de lesiones y conseguir que el mayor número posible de jugadoras esté disponible durante toda la temporada. A partir de ahí, será fundamental mantener la constancia y trabajar día a día, sesión a sesión. También tendremos que adaptar las cargas a las necesidades individuales de cada jugadora y a las exigencias del calendario. Con una temporada tan exigente, será muy importante encontrar el equilibrio adecuado entre el entrenamiento, la competición y la recuperación.
La plantilla presenta varias incorporaciones. ¿Cómo se planifica el trabajo de pretemporada para que las nuevas jugadoras se adapten lo antes posible a las exigencias físicas y al ritmo del equipo?
Ya hemos empezado. Llevamos varias semanas trabajando con las jugadoras que no tienen compromisos internacionales. Cuanto más podamos avanzar antes de regresar al Gran Canaria Arena, mejor preparados llegaremos al inicio de la pretemporada con el grupo al completo. Todas llegan con un bagaje importante y con programas de preparación previos, pero será necesario ajustar progresivamente las cargas para que puedan adaptarse al ritmo y a las exigencias del equipo.
La pasada temporada el equipo llegó a los momentos decisivos compitiendo a un gran nivel. ¿Qué importancia tiene la preparación física para que un equipo pueda mantener esa regularidad durante tantos meses?
Todos los elementos suman. La preparación física tiene una influencia importante para que el equipo llegue en buenas condiciones a los momentos decisivos, pero es un trabajo colectivo en el que también intervienen los fisioterapeutas, el cuerpo técnico y, por supuesto, las propias jugadoras. La pasada temporada conseguimos realizar una buena gestión de las cargas, identificando cuándo era necesario aumentar la intensidad y cuándo convenía reducirla. Fuimos adaptando el trabajo a las necesidades de las jugadoras y a las exigencias de cada momento competitivo. Aunque siempre hay aspectos que mejorar, creo que esa capacidad de adaptación fue una de las claves para llegar en buenas condiciones al tramo final de la temporada.
El equipo ha demostrado en los últimos años que puede competir con los mejores. Desde su área, ¿qué margen de crecimiento cree que tiene todavía esta plantilla?
Muy grande. Tenemos la suerte de contar con varias jugadoras que continúan respecto a la pasada temporada, por lo que ya conocemos sus capacidades y sabemos que todavía pueden seguir evolucionando y ofrecernos un rendimiento aún mayor. También se incorporan jugadoras a las que ya conozco, bien por la experiencia compartida este verano con la selección o por el trabajo que hemos comenzado a realizar durante estas semanas. Todo el cuerpo técnico está muy ilusionado con el grupo que se está formando. Sabemos que, con trabajo, constancia y esfuerzo, esta plantilla puede crecer mucho y conseguir grandes cosas.