La UD Las Palmas a por una buena ola que le acerque a Primera

La UD Las Palmas recibe al Málaga en la ida de las semifinales de promoción de ascenso con el objetivo de cosechar un resultado positivo para viajar a tierras andaluzas.

Borrón y cuenta nueva. Atrás quedan 42 jornadas de juego titubeante de la UD Las Palmas a pesar de que ha estado -casi- siempre en la zona noble y de lucha por ascenso de la clasificación.

Concluida la fase regular, llega la hora de los asaltos. Son cuatro los que separan a Almería, Castellón, Málaga y Las Palmas de acompañar a Racing y Deportivo a la liga de las estrellas. Y el primero de ellos, para UD y Málaga, será en el Estadio de Gran Canaria.

Lo cierto es que el equipo malacitano tiene tomada la medida a los amarillos esta temporada. Ganaron los dos enfrentamientos directos, si bien ya no queda casi nada -en ninguno de los dos equipos- del primer enfrentamiento que se disputó cuando menguaba agosto.

Las Palmas llega al partido con la veteranía que le dejan piezas como Viera, Jesé o Kirian, y con los méritos de ser el equipo que menos ha perdido durante la temporada o el tercero que menos ha encajado en el año. Dos argumentos del juego de la UD que deben brillar en la eliminatoria si quiere superar al Málaga.

Los malagueños, que vivieron un cambio de banquillo cuando rozaban el descenso, y se convirtieron luego en uno de los equipos revelación de la temporada, llegan a esta promoción con un vestuario lleno de jóvenes cargados de ilusión, aunque para nada inexpertos, pues muchos de ellos vivieron el agónico ascenso en Tarragona de hace dos temporadas, también en playoff.

Se espera marea alta en Siete Palmas, con más de 25.000 almas amarillas alentando a un equipo que arribará a eso de las 18:00 horas a la calle Fondos de Segura donde esperarán las gargantas más fieles. A partir de las 20:00 comenzará el primero de los cuatro asaltos que les espera a alguno de los dos contendientes. Salir de Gran Canaria por delante en la eliminatoria se antoja crucial para el cuadro de Luis García.