Aithiara Carballo: “Volver a sentirme futbolista en casa, con nuestra gente, es el premio a todo lo vivido”

Emoción, esfuerzo y superación: la futbolista reaparece en el Heliodoro después de ser intervenida por su lesión de menisco interno de la rodilla izquierda. La jugadora volvió a tener minutos en la jornada 24 ante el Madrid CFF tras cuatro meses de recuperación.

Aithiara Carballo, jugadora del Costa Adeje Tenerife Egatesa, vuelve cuatro meses después de caer lesionada en noviembre de 2025 y ser intervenida quirúrgicamente del menisco interno de la rodilla izquierda el día 28/11. La futbolista volvió a pisar el césped este 29 de marzo en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, en el encuentro ante el Madrid CFF.

Un regreso cargado de emoción tras un proceso duro, no solo en lo físico, sino especialmente en lo mental. “Ha sido bastante duro. Venía de disputar muchos minutos y de un día para otro verte fuera… la gestión emocional de ‘no estoy’ ha sido bastante complicada”, confiesa.

La ausencia del terreno de juego se convirtió en uno de los mayores desafíos: “Fue complicado sobre todo en los primeros entrenamientos y partidos, pensar que tenía que estar ahí y no poder. Gestionarlo en mi cabeza fue muy malo”. Sin embargo, con el paso de los días, el trabajo y la constancia fueron dando sus frutos: “La primera semana lo pasas muy mal, pero poco a poco todo ha ido a mejor y la recuperación ha sido bastante buena”.

En ese camino, el acompañamiento ha sido clave. Aithiara quiso destacar el apoyo recibido: “Gracias a los servicios médicos del club, a los fisios, al doctor; a Carlos, Roberto, Diego y al readaptador José, además de la ayuda fuera. Gracias a ellos hoy estoy aquí. Todo suma y te hace crecer”.

El momento de volver llegó en casa, con su gente, en un escenario tan especial como el Heliodoro: “Fue muy emocionante. Volver con tu afición, con tu familia en la grada… fue muy bonito”. Unos minutos finales que significaron mucho más que eso: “Fue una recompensa al trabajo, al sacrificio y a todo lo vivido, necesitaba sentirme futbolista otra vez. Hasta que no pisas el verde no te sientes así”.

Ahora, con el equipo inmerso en el tramo decisivo de la temporada, la futbolista mira al futuro con ilusión y ambición: “Intentaré aportar todo lo que pueda dentro y fuera del campo. Es un final de liga muy bonito, con la cuarta plaza en juego y mirando a la tercera”.

En ese camino, el vestuario mantiene intacta su esencia: “El equipo ha seguido creciendo, el bloque está unido. Nos llaman ‘Las Guerreras’ por algo: nunca dejamos de creer y nunca dejamos de luchar”, asegura. 

Cuatro meses después, la historia de Aithiara no solo habla de una vuelta al césped, sino de recuperación, carácter y pasión por el fútbol. Un regreso que refuerza al equipo y que simboliza, mejor que nunca, el espíritu de un vestuario que no se rinde.